27 November 2020
 

PRIMERA LECTURA: Isaías 49, 3.5-6

SALMO RESPONSORIAL: Salmo 39, 2-4.7-10

SEGUNDA LECTURA: 1 Corintios 1, 1-3

 

Invocación al Espíritu Santo:

 

Ven Espíritu Santo, Ven a nuestra vida, a nuestros corazones, a nuestras conciencias.

Mueve nuestra inteligencia y nuestra voluntad para entender lo que el Padre quiere decirnos a través de su Hijo Jesús, el Cristo. Que tu Palabra llegue a toda nuestra vida y se haga vida en nosotros.

 

Amén

Carta apostólica Admirabile signum del Santo Padre Francisco sobre el significado y el valor del Belén

 

1. El hermoso signo del pesebre, tan estimado por el pueblo cristiano, causa siempre asombro y admiración. La representación del acontecimiento del nacimiento de Jesús equivale a anunciar el misterio de la encarnación del Hijo de Dios con sencillez y alegría. El belén, en efecto, es como un Evangelio vivo, que surge de las páginas de la Sagrada Escritura. La contemplación de la escena de la Navidad, nos invita a ponernos espiritualmente en camino, atraídos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar a cada hombre. Y descubrimos que Él nos ama hasta el punto de unirse a nosotros, para que también nosotros podamos unirnos a Él.

ADVIENTO: ESTE ES EL TIEMPO DE LA ESPERANZA

I Domingo de Adviento: Un discípulo siempre está en “vigilia” Mateo 24, 37-44

 

“¿De qué aprovecha saber cuándo vendrá el Señor, si Él no viene primero a mi alma y vuelve a mi espíritu, si Cristo no vive en mí y me habla?” (San Pascasio).

Nos dice el Concilio Vaticano II: “Siempre creyó la Iglesia que los… mártires de Cristo, por haber dado el supremo testimonio de fe y de caridad con el derramamiento de su sangre, nos están más íntimamente unidos en Cristo; les profesó especial veneración…e imploró piadosamente el auxilio de su intercesión” (Lumen Gentium, 50).