24 November 2017
 
Para responder a estos retos con prontitud, es necesario “capacitar a los candidatos para su ministerio por medio del desarrollo de un pensamiento crítico- analítico y sistemático, de modo que adquiriendo sentido de la historia puedan dar razón de su fe” (PDV 51; OT 16); “Pero la Iglesia nunca ha tenido miedo de mostrar cómo entre la fe y la verdadera ciencia no puede haber conflicto alguno, porque ambas, aunque por caminos distintos, tienden a la verdad.” (PF 12) Por lo mismo es imprescindible que la formación intelectual sea profunda, integral, interdisciplinaria y para la investigación. Que se evite el demasiado activismo, la poca reflexión y una instrucción al margen de la realidad (NB 240). Ya que el “anuncio de la cultura implica también un anuncio a las culturas profesionales, científicas y académicas. Se trata del encuentro entre la fe, la razón y las ciencias (EG 132).

María, la Virgen Inmaculada, es aquella en quien los seminaristas tienen su prototipo de santidad y seguimiento al Señor, así como Ella “acogió la palabra del ángel y creyó en el anuncio de que sería la Madre de Dios en la obediencia de su entrega” (PF 13); a su bondad maternal, así como a su pureza virginal, se dirigen en sus necesidades y esperanzas, en sus alegrías y sus contratiempos, en su soledad y en su convivencia, y siempre experimentan el don de su bondad y el amor inagotable que derrama en lo más profundo de su corazón (DCE 42). Puesto que para comprender el espíritu de la nueva evangelización, no se puede prescindir de la presencia de la santísima virgen María (EG 284)

OT: Optatam totius
PDV: Pastores dabo vobis
DA: Documento de Aparecida
CCE: Catecismo de la Iglesia Católica (Catechismus Catholicæ Ecclesiæ)
DCE: Deus Caritas est
EN: Evangelii nuntiandi
NB: Normas básicas para la formación inicial presbiteral
PAP: Proyecto Arquidiocesano de Pastoral
PF: Porta Fidei. Motu Proprio de Benedicto XVI.
MV: Misericordiae Vultus
EG: Evangelii Gaudium

Realidad mundial

  1. El fenómeno de la “globalización” ha hecho desaparecer las distancias en todos los terrenos, hace que los avances tecnológicos y medios de comunicación y también las ideas y noticias lleguen hasta todos los rincones de manera inmediata. Su influjo es cada vez mayor, moldeando la forma de pensar y actuar de las personas. Ellos pueden ser y son en algunos casos, instrumentos de formación, de divulgación de valores, de educación, de sana diversión. Pero, por desgracia, manipulados por intereses de orden económico, político y muchas veces ideológico, se vuelven destructores de los auténticos valores éticos, religiosos y sociales; en conclusión, socaban los verdaderos fundamentos de la comunidad humana.
  2. La comunicación familiar, frecuentemente se ve afectada también por el auge de los dispositivos electrónicos personales, que bloquean la comunicación directa y ponen barreras al encuentro cara a cara, generando egocentrismo tecnológico.
  3. El llamado problema ecológico que abarca todos los aspectos del deterioro de la naturaleza es consecuencia de la irresponsabilidad e inconsciencia del hombre, —de los individuos y de las sociedades— en el uso y la explotación de los recursos; lo que ha llevado a la aparición y propagación vertiginosa de nuevas enfermedades y variedades más agresivas de las conocidas. Algo positivo, en este terreno, es que la comunidad humana va tomando paulatinamente consciencia de esa realidad y comienza a preocuparse por el cuidado de la naturaleza.
  4. En la realidad macroeconómica, las grandes potencias y capitales manejan las cosas de modo que es cada vez más grande la brecha entre países y regiones ricas y pobres, debido a la centralización y dependencia de las decisiones en algunos pocos mecanismos internacionales.
  5. También existe un auténtico colonialismo con la explotación de los recursos naturales, especialmente en América Latina, al sentirse la fuerte presencia de las multinacionales de las grandes potencias económicas mundiales.
  6. El relativismo ético-filosófico, que sacrifica y considera “negociables” los valores, abre paso a una “cultura” de la muerte, a la admisión, como cosa normal, de aberraciones en materia sexual, de atentados contra la dignidad inviolable de todo ser humano, de institucionalización de actitudes individuales y sociales contrarias a la moral y al auténtico humanismo. Y por desgracia ese proceso deletéreo se ve orientado e impulsado frecuentemente desde los estrados altos de la jurisprudencia y desde los órganos legislativos de las naciones.
  7. Persisten, dolorosamente, interminables conflictos bélicos en muchas partes del mundo, y surgen peligros de enfrentamiento armado con raíces políticas, económicas y hasta religiosas. Paralelamente, la fabricación y el comercio de armas de todo tipo, se constituyen en un mercado diabólico y peligroso.
  8. Sobreviven, en algunas regiones del mundo, y surgen en otras, regímenes dictatoriales bajo los cuales se desconocen y pisotean los derechos del individuo y de las instituciones. Se percibe en oriente una constante persecución a quienes piensan y tienen una religión distinta, lo que provoca en muchas ocasiones conflictos entre naciones y comunidades de dicha región. También se ven con preocupación las distintas migraciones a Europa de habitantes de países pobres, muchas de estas realizadas de forma clandestina e ilegal, teniendo como resultado muchas muertes en el mar mediterráneo.
  9. Es real el fenómeno del surgimiento de las llamadas “subculturas”, que, especialmente entre la juventud, da origen a grupos que moldean, generalmente con rasgos muy negativos, la manera de pensar y de actuar de muchos.
  10. El movimiento feminista, si bien se presta a exageraciones y a pretensiones desmesuradas en materia de reclamo de igualdad de géneros, ha abierto espacios de participación a la mujer y ha logrado la reivindicación de sus derechos, hasta ahora desconocidos por una sociedad con características machistas.
  11. Se presentan hoy nuevas formas de esclavitud humana: trata de personas, comercialización de órganos, explotación laboral, maltrato y explotación de género…