22 September 2017
 
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    Tribunal Interdiocesano

    Dirección:
    Calle 10 N. 1-111 Ibague - Tolima Colombia
    Teléfono: +57(8) 2610495
    Móvil: 3107745129
    tribunalibague@gmail.com

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Ponencia de Monseñor, Rodrigo Durango Escobar, Vicario Judicial en la Arquidiócesis de Medellín, Antioquia (Colombia) con motivo de la inauguración del Tribunal Eclesiástico Interdiocesano, en la Arquidiócesis de Ibagué, el día 28 de Julio año 2012.   Cristo le dio a la Iglesia una triple misión: enseñar, santificar y regir. Esta  última es legislativa, ejecutiva y judicial (c.135). Todas estas misiones  tienen un carácter potestativo que se origina en el mismo Cristo y por efectos de la comunión jerárquica en el obispo, como cabeza de la Iglesia diocesana. Él las ejerce mediante potestad ordinaria propia que está en  sus manos o vicarial a través de sus delegados. La Iglesia, que es el pueblo de Dios en comunión, es también un cuerpo  social, formado por hombres y mujeres, que requiere una organización como cualquier comunidad, regida por normas que le dan unidad y le orientan a sus propios fines. El Obispo en esta comunidad es maestro para comunicar el depósito fiel e íntegro de la fe, es sacerdote para celebrar el misterio salvífico, fundamentado en la muerte y resurrección de Cristo, y es gobernante para disponer los caminos que lleven a la unidad y por consiguiente a la preservación de la comunión eclesial.

11 Septiembre 2012 Escrito por María del Mar Leal Adorna  Una de las propiedades esenciales del matrimonio rato y consumado es la indisolubilidad. Dos son las características que ha de reunir un matrimonio para ser indisoluble: por un lado, el carácter sacramental (matrimonio rato), y por otro, la consumación.

                Así las cosas, en el momento en el que uno de estos requisitos falta, el matrimonio es susceptible de ser disuelto. Centrando nuestro cometido en la disolución de matrimonio rato y no consumado, hay que preguntarse en primer término qué es un matrimonio rato o sacramental. El matrimonio rato no es más que el matrimonio celebrado válidamente (cualquiera que sea su forma) entre dos personas bautizadas, tanto católicos como acatólicos.

11 Septiembre 2012  Escrito por Pedro María Reyes Vizcaíno El matrimonio, por su propia naturaleza, se contrae por tiempo indefinido: hasta que la muerte les separe, según la expresión ya clásica. No es válido el matrimonio que se contrae por tiempo determinado. El canon 1055 § 1 define el matrimonio como un “consorcio de toda la vida”, y el canon 1056 considera la indisolubilidad como propiedad esencial del matrimonio.

                Sin embargo, la Iglesia tiene organizado un sistema judicial con tribunales en todas las diócesis que pueden examinar los matrimonios, y a veces hay matrimonios canónicos en los que los cónyuges se separan y vuelven a contraer matrimonio. Parece necesaria una aclaración de los conceptos que se manejan.

11 Septiembre 2012.  Entrevista al profesor Rafael Navarro-Valls, catedrático de Derecho Canónico de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid (España), realizada por la Agencia Zenit

-¿Quién puede pedir la nulidad matrimonial?

                -Rafael Navarro-Valls: No cualquier persona puede pedir la nulidad de un concreto matrimonio. En las causas de nulidad matrimonial está restringida la legitimación para solicitarla a las personas de los cónyuges y al promotor de justicia (lo que en terminología civil llamaríamos el fiscal). Pero éste último, solamente cuando la nulidad ya es pública, y siempre que no sea posible o conveniente convalidar el matrimonio. Si durante el proceso muere alguno de los cónyuges se producirá lo que en terminología procesal se llama “sucesión de parte”, y aquél (el proceso) proseguirá con el sucesor o persona legítimamente interesada. Pero el matrimonio cuya nulidad no se planteó en vida de ambos cónyuges, no puede ser impugnado tras la muerte de uno de ellos o de los dos, a no ser que la cuestión de su validez sea prejudicial para resolver otra controversia: por ejemplo, resolver una cuestión hereditaria, en la que es necesario saber con certeza si hubo o no válido matrimonio entre ellos.