24 November 2017
 

Lo repito a menudo: entre una Iglesia accidentada por salir a la calle y una Iglesia enferma de autoreferencialidad, prefiero sin duda la primera. Y las calles del mundo son el lugar donde la gente vive, donde es accesible efectiva y afectivamente. Entre estas calles también se encuentran las digitales, pobladas de humanidad, a menudo herida: hombres y mujeres que buscan una salvación o una esperanza. Gracias también a las redes, el mensaje cristiano puede viajar «hasta los confines de la tierra» (Hch. 1,8). Abrir las puertas de las iglesias significa abrirlas asimismo en el mundo digital, tanto para que la gente entre, en cualquier condición de vida en la que se encuentre, como para que el Evangelio pueda cruzar el umbral del templo y salir al encuentro de todos.

Estamos llamados a dar testimonio de una Iglesia que sea la casa de todos. ¿Somos capaces de comunicar este rostro de la Iglesia? La comunicación contribuye a dar forma a la vocación misionera de toda la Iglesia; y las redes sociales son hoy uno de los lugares donde vivir esta vocación redescubriendo la belleza de la fe, la belleza del encuentro con Cristo. También en el contexto de la comunicación sirve una Iglesia que logre llevar calor y encender los corazones.

No se ofrece un testimonio cristiano bombardeando mensajes religiosos, sino con la voluntad de donarse a los demás «a través de la disponibilidad para responder pacientemente y con respeto a sus preguntas y sus dudas en el camino de búsqueda de la verdad y del sentido de la existencia humana» (Benedicto XVI, Mensaje para la XLVII Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, 2013).

Pensemos en el episodio de los discípulos de Emaús. Es necesario saber entrar en diálogo con los hombres y las mujeres de hoy para entender sus expectativas, sus dudas, sus esperanzas, y poder ofrecerles el Evangelio, es decir Jesucristo, Dios hecho hombre, muerto y resucitado para liberarnos del pecado y de la muerte. Este desafío requiere profundidad, atención a la vida, sensibilidad espiritual. Dialogar significa estar convencidos de que el otro tiene algo bueno que decir, acoger su punto de vista, sus propuestas. Dialogar no significa renunciar a las propias ideas y tradiciones, sino a la pretensión de que sean únicas y absolutas.

Que la imagen del buen samaritano que venda las heridas del hombre apaleado, versando sobre ellas aceite y vino, nos sirva como guía. Que nuestra comunicación sea aceite perfumado para el dolor y vino bueno para la alegría. Que nuestra luminosidad no provenga de trucos o efectos especiales, sino de acercarnos, con amor y con ternura, a quien encontramos herido en el camino. No tengan miedo de hacerse ciudadanos del mundo digital. El interés y la presencia de la Iglesia en el mundo de la comunicación son importantes para dialogar con el hombre de hoy y llevarlo al encuentro con Cristo: una Iglesia que acompaña en el camino sabe ponerse en camino con todos. En este contexto, la revolución de los medios de comunicación y de la información constituye un desafío grande y apasionante que requiere energías renovadas y una imaginación nueva para transmitir a los demás la belleza de Dios. Vaticano, 24 de enero de 2014, fiesta de san Francisco de Sales    

En Colombia la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (JMC) se celebrará a través de una campaña digital que comenzará el 26 de mayo 2013. 

 

y se extenderá hasta el mes de agosto. Así lo informó el Departamento de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC).

 La JMC fue convocada para que se celebre el 12 de mayo. En Colombia, en esa fecha, se vive un ambiente especial debido a la canonización de la primera santa del país y también por la celebración del día de la madre, explicó en un comunicado el P. José Elver Rojas, director del Departamento de Comunicación Social.

Por ello, se ha decidido - dijo el sacerdote - hacer una campaña de evangelización digital denominada "Yo le dije sí". La actividad durará 3 meses y tendrá como principales espacios de interacción las redes sociales, tema central del mensaje papal para esta jornada

 Se prevé que la campaña se cierre en un encuentro de comunicadores católicos en el contexto de la Expocatólica que se realizará a finales del mes de agosto.  La campaña tiene tres momentos: a través de la red social twitter se buscará crear una tendencia con el fin de brindar testimonio en los espacios virtuales, se animará un concurso digital y se cerrará con el encuentro en la Expocatólica.  "Yo le dije sí" está dirigida especialmente a los jóvenes católicos de las jurisdicciones eclesiásticas y aquellos que se encuentran participando en los movimientos juveniles.  "Va a ser una experiencia maravillosa porque tendremos la oportunidad no sólo de interactuar en los espacios virtuales, por un tiempo de tres meses, sino de encontrarnos también en un espacio físico como Expocatólica, para compartir nuestras experiencias de ser discípulos misioneros de Jesús.", destacó el P. Elver Rojas.   Esta iniciativa cuenta con la participación del Departamento de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal, las jurisdicciones eclesiásticas, las Obras Misionales Pontificias, la Sociedad San Pablo, Jóvenes del Cenáculo, la comunidad de las Hermanas Paulinas, los Misioneros de la Juventud y los movimientos juveniles del país.