5 August 2020
 

 

DOMINGO XIV DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 5 de 2020

Entrada: Queridos hermanos, que la celebración de la eucaristía nos ayude a contemplar al Señor que continúa revelándose a su pueblo. Que esta celebración del misterio de amor de Dios nos mueva a ser como él, mansos y humildes. Participemos con fe hermanos en esta celebración.

Lecturas: Que nosotros como cristianos, podamos descubrir el valor del ser mansos y humildes de corazón en el servicio que prestamos en nuestra Iglesia. Escuchemos con atención. 

Ofrendas: Demos gracias a Dios por su amor y salvación, presentemos hoy con alegría nuestra condición de ser personas salvadas.

Comunión: Realicemos en este momento nuestro acto de comunión espiritual y así, ya no viviremos en tinieblas, sino que estaremos en la luz y tendremos la salvación: Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido,  te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Reconociendo a Cristo como la roca que nos salva, dirijamos confiadamente nuestra oración al Padre por todas nuestras necesidades. Unámonos diciendo: Oh Señor, escucha y ten piedad.

 

  1. Roguemos al Señor por el Papa Francisco, a nuestro nuevo arzobispo, los presbíteros, diáconos, religiosos y laicos para que el Señor los asista siempre con su sabiduría infinita, para que así sepan traducir en obras las enseñanzas de Cristo.

2.    Roguemos al Señor para que llene de su sabiduría a todos los que dirigen las naciones y los pueblos de todo el mundo para que su labor sea un servicio generoso hacia todos, especialmente a los más necesitados.

3.    Roguemos al Señor por todos aquellos que ante la pandemia han decaído en su camino de fe, angustiados por las preocupaciones y dificultades materiales, para que descubran la fortaleza que viene de lo alto.

4.    Roguemos al Señor para que alivie con su fuerza a todos aquellos que sufren la enfermedad, que pronto recuperen la salud y puedan continuar sus labores cotidianas.

5.    Roguemos al Señor por los que nos acercamos a la mesa del altar en este Domingo, que la Eucaristía nos haga crecer en la unidad y la comunión con todos los discípulos del Señor.

Padre que quisiste revelar tu Reino a las personas sencillas y humildes haz que todos los hombres descubran en la sencillez tu mensaje de amor y paz para todos. Te lo pedimos por el mismo Jesucristo Nuestro Señor. Amen

 

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE CHIQUINQUIRÁ

PATRONA DE COLOMBIA

Julio 9 de 2020

Entrada: Cuando contemplamos a María Santísima estamos invitados a contemplar nuestra Iglesia, una Iglesia de discípulos y misioneros, la Advocación de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá es una invitación a valorar nuestras raíces de pueblo devoto de la Virgen. Dispongamonos por tanto, a participar activa y conscientemente orando por el fin de la pandemia en nuestro país y en el mundo.

Lecturas: María Santísima nos da a conocer la recompensa de quienes “oyen la Palabra de Dios y la guardan en su corazón” nos invita a elevar nuestra mirada al cielo, para reconocer todas las grandezas que él hace en cada uno de nosotros. Escuchemos con atención.

Ofrendas: Junto con el pan y el vino ofrezcamos nuestras vidas al servicio del Plan de Dios así como lo hizo la Virgen María para que, Jesucristo transforme nuestra condición humilde en su condición gloriosa.

Comunión: Jesucristo, se hace verdaderamente presente por medio de su Cuerpo y de su Sangre. Comulguemos espiritualmente: Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido,  te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos y hermanas: Oremos a Dios Padre, que ha querido asociar a la misión de su Hijo a la Virgen María, a quien amamos y veneramos como Reina de Colombia. Digamos: Por intercesión de María, escúchanos, Señor.

1.    Roguemos para el Santo Padre Francisco la luz del Espíritu, para que continúe dando un testimonio alegre del Evangelio en medio de la crisis mundial que vivimos.

2.    Roguemos para toda la Iglesia católica la santidad y el ejercicio fiel de la misión para los ministros ordenados, para las comunidades de vida consagrada y para todos los fieles laicos.

3.    Roguemos para los gobernantes de todas las naciones del mundo, especialmente para los de Colombia, la preocupación por velar por la dignidad de la persona, especialmente en las circunstancias actuales por la pandemia universal

4.    Roguemos para todos los enfermos y para cuantos sufren, la intercesión de la virgen María, Nuestra Señora de Chiquinquirá, la gracia de obtener aquello que más necesitan para su bien.

5.    Roguemos para nosotros, convocados en torno a este altar, perseverancia para que, ofreciendo el Santo Rosario, alcancemos por su intercesión, la gracia de la vida en Dios.

 Te bendecimos, Padre bondadoso, por tu amor hacia el pueblo Colombiano a través de la intercesión de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. Acoge nuestras súplicas y danos tu paz, que es Cristo, tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

  

DOMINGO XV DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 12 de 2020

 Entrada: Bienvenidos a la celebración del domingo, la eucaristía es el lugar donde nos encontrarnos como comunidad para permitirle a Dios que siembre su Palabra en nuestras vidas. Respondámosle sinceramente produciendo los frutos que Él quiere y el mundo necesita. Celebremos con alegría y acción de gracias por nuestro nuevo arzobispo, que tomará posesión el próximo sábado.

Lecturas: Dios siembra generosamente su Palabra en nosotros. Esforcémonos para ser siempre tierra buena para que la Palabra pueda echar raíces en nuestros corazones.

Ofrendas: Es necesario morir para resurgir a la vida. Consagrémosle a Dios nuestro deseo de sepultarnos con Cristo, para resucitar con Él.

Comunión: Acerquémonos a la comunión espiritual, uniéndonos a los sentimientos de sufrimiento por los que tuvo que pasar Cristo para obtener la salvación de la humanidad: Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido,  te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén

 ORACIÓN UNIVERSAL

Hermanos: Habiendo sido sembrada en nuestra vida la semilla de la Palabra, empecemos a producir frutos de oración. Dirijámonos a Dios Padre, diciendo: Señor, siembra tu amor en nuestros corazones.

1.      Que la santa Iglesia, en comunión con el Papa Francisco, los obispos, presbíteros y diáconos, los religiosos y los laicos no dejen de predicar siempre con vigor la Palabra que transforma los corazones.

2.      Que nuestro nuevo arzobispo, monseñor Orlando Roa Barbosa, sea infatigable en su celo pastoral, ferviente de espíritu y consolide la comunión de nuestra iglesia arquidiocesana.

3.      Que, en todas las personas, en especial en los gobernantes pueda crecer el amor y la paz por la escucha de la palabra de Dios.

4.      Que los esfuerzos de los que luchan por la paz den frutos en los países desolados por las divisiones y las guerras.

5.      Que nosotros nos sensibilicemos a vivir la fraternidad, la solidaridad, y como expresión de ello, brindemos oportunidad a todos especialmente a los más afectados en estos tiempos de crisis.

Señor Dios nuestro, Tú sembraste en nuestro corazón tu Palabra; ayúdanos a producir los mejores frutos para gloria tuya y santificación nuestra. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

 

DOMINGO XVI DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 19 de 2020

Entrada: En este domingo, día del Señor, celebremos esta eucaristía con la alegría de sentirnos amados por Dios.  Que ante la angustia y los problemas en que viven muchos de nuestros hermanos, los creyentes por la escucha y el anuncio de la Palabra de Dios sembremos paz y confianza.  Con ojos de fe y corazón de creyentes, celebremos el gozo de encontrarnos con el Señor Resucitado y agradezcamos el don de nuestro nuevo arzobispo, que su ministerio sea largo y fecundo.

Lecturas: Dios siempre es paciente y comprensivo con el hombre que es débil y pecador.  Esta actitud de Dios contrasta muchas veces con nuestra habitual incomprensión, nuestros juicios negativos sobre los demás, y la impaciencia que nos lleva al desaliento. Escuchemos.

Ofrendas: Desprendidos de todo, hemos descubierto que esta es la vida que a Él le agrada. Unidos al pan y al vino ofrezcamos lo que somos.

Comunión: Seguir a Jesús nos exige cargar con nuestra cruz y así podremos ser sus discípulos. Esto lo comprendemos mejor si nos unimos más a Él.

 ORACIÓN DE LOS FIELES

 Queridos hermanos: Habiendo sido sembrada en nuestra vida la semilla de la Palabra, empecemos a producir frutos de oración. Dirijámonos a Dios Padre, diciendo: Atiende las súplicas de tu pueblo. 

  1. «Cuando tus hijos han pecado, les das oportunidad de arrepentirse». Mira compasivamente a tu Iglesia y regálale siempre la gracia de la conversión, y como fruto de ella la reconciliación.
  2. Su intercesión por los santos es según Dios”. Mira a nuestro nuevo arzobispo, monseñor Orlando Roa Barbosa y concédele tu sabiduria, para que guie prudentemente a esta porción del pueblo de Dios que peregrina en Ibagué.
  3. «Tú, Señor, eres clemente y misericordioso». Acuérdate de todas las naciones y sus dirigentes, especialmente de Colombia, en la víspera esta fecha de Independencia, y haz que se viva en paz y en libertad.
  4. «El Espíritu es quien gime en nosotros y aun sin palabras intercede».  Fortalece con tu Espíritu Santo a cuantos sufren enfermedad, pobreza, hambre, secuestro, desplazamiento o cárcel.
  5. «Dejen crecer juntos la buena semilla y la mala hierba hasta la cosecha». Concédenos a todos nosotros aquí unidos en oración la tolerancia y la paciencia necesarias para estar siempre dispuestos a dar oportunidad a todos los hermanos que se equivocan, como expresión de nuestra solidaridad y deseo de vivir en fraternidad.         

Padre compasivo y bueno, que siempre nos das oportunidad de arrepentirnos, acoge favorablemente estas peticiones y danos la gracia de alegrarnos ante el gran amor que nos tienes. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

  

DOMINGO XVII DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 26 de 2020

 Entrada: Queridos hermanos: Que el encontrar el reino de Dios, nos ayude a dar frutos de alegría y nos mueva a testimoniar esperanza y contagiar fe.  Que esta eucaristía celebrada con amor nos enseñe a tener al Señor como centro de nuestra existencia.  Celebremos con alegría.

 Lecturas: Necesitamos la sabiduría de Dios para discernir la primacía y el valor absoluto de su reino en nuestra vida. Pidamos al Señor el don de la sabiduría.

 Ofrendas: La alegría, fruto de nuestra conversión de pecadores, se tiene que hacer ofrenda que sube hasta la presencia de Dios.

 Comunión: Jesús nos comunica vida y reconciliación en abundancia, cuando nos hacemos partícipes del alimento que perdura. Recibamoslo con fe.

 ORACIÓN UNIVERSAL

 Queridos hermanos: El Espíritu Santo nos sugiere en cada momento aquello que más nos conviene y qué debemos pedir en la oración. Con Él, dirijámonos a Dios Padre, diciendo: A Ti, Señor, lo pedimos con fe. 

  1. Oremos por el Papa Francisco, los obispos, presbíteros y diáconos, los religiosos y laicos, para que sean humildes y para que su vida sea siempre una total entrega al servicio de Dios y de los demás.
  2. Oremos por los gobernantes, para que el Señor les conceda la gracia de llevar a cabo sus planes con responsabilidad, rectitud y honestidad, y puedan responder, de este modo, a los intereses comunes de los ciudadanos.
  3. Oremos por todos aquellos que no ponen su confianza en el dinero ni en los bienes de fortuna, para que siempre puedan desprenderse de todo para compartir generosamente con los pobres y más necesitados.
  4. Oremos por esta asamblea, para que nuestra vida cristiana transcurra según el querer del Evangelio y la acción del Espíritu Santo así seamos solidarios con nuestros hermanos, compartiendo nuestros bienes. 

Danos tu Sabiduría, Señor Dios; la que te asistió cuando hacías el mundo, y escucha nuestra oración. Así sabremos hacer en toda tu voluntad. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.