26 August 2019
 

DECIMO OCTAVO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Agosto 4 de 2019

 

Entrada:¿Nuestra vida tiene valor o es simple vanidad? La Iglesia nos invita a ser generosos, apoyando en la edificación del Reino de Dios. Animemos y aceptemos el plan de Dios en nuestras vidas, de esta manera contribuiremos a convertir este mundo en un lugar  de fraternidad y comunión. Celebremos con fe,

 

Lecturas:Al resucitar con Cristo, los bienes que debemos buscar son los que nos acercan a su Reino y nos permiten ser testimonios de Él.  Compartir los bienes con los demás nos hace ricos ante Dios. Escuchemos.  

 

 Ofrendas:A la celebración no venimos con las manos vacías, sino con nuestros esfuerzos, sacrificios y trabajos. Presentemos a Dios junto con el pan y el vino, todo lo que por gracia hemos recibido y el deseo de trabajar en el plan del Señor. 

 

Comunión: Un discípulo que comulga con la vida de Cristo no se aferra a las vanidades de este mundo. Con espíritu de pobres acerquémonos.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: Desprendidos de todo seremos mejores discípulos misioneros de Jesucristo. Oremos con esta conciencia al Dueño de todo lo creado, diciendo: A ti, Señor, lo pedimos con fe.  

 

  1. Que la Iglesia entera, a ejemplo de su fundador, sepa vivir sin apegos de ninguna clase, y esto se manifieste en el testimonio de sus ministros ordenados, de sus religiosos y fieles laicos.  
  2. Que en el mundo, y particularmente en Colombia, los gobernantes sepan distribuir equitativamente los recursos económicos entre quienes más carecen de bienes de fortuna.
  3. Que los pobres, los indigentes y cuantos no poseen mayores riquezas sirvan de ejemplo a quienes creen tenerlo todo, para comprender que nada nos llevaremos a la hora de nuestra muerte.
  4. Que la vivencia de las enseñanzas de la Palabra que Dios nos regala en este día, sea palpable y seamos generosos y desprendidos en beneficio de la edificación de la Iglesia que Dios quiere y el mundo necesita.  

 

Escucha, Dios misericordioso, nuestra oración pobre y sincera, y danos a conocer nuestro fin, para que no vivamos apegados a los bienes de esta tierra, sino que aspiremos a los bienes de allá arriba. Por Cristo, Nuestro Señor. Amén.

 

 

 

 

DECIMONOVENO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Agosto 11 de 2019

 

Entrada: Como hijos de Dios, nos reunimos a celebrar el misterio Pascual de Cristo. Nuestra espera vigilante, movida por la fe en la vuelta de su Hijo, debe ser responsable y activa, realizando las tareas encomendadas. Participemos con fe y esperanza.

 

Lecturas: El Señor nos ha liberado de todas nuestras esclavitudes y permanece siempre a junto a nosotros.  Nuestra fe debería ser tan firme que nos hiciera confiar en la Palabra de Jesús y a estar dispuestos a encontrarnos con Él en cualquier momento.  

 

Ofrendas: A Dios le agrada que siempre vivamos preparados anhelando que vuelva nuestro Señor y Maestro, Jesús. Esta es nuestra ofrenda.  

 

Comunión: Nuestra mayor riqueza es Cristo Jesús que nos sirve ahora este alimento espiritual. Que nuestro corazón se centre en Él.  

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos Hermanos: Animados por la fe, como discípulos misioneros de Jesús, aguardamos su regreso. Por eso, elevemos nuestra oración a Dios de quien somos su pueblo, diciendo:  Escucha a tu pueblo, Señor.

 

  1. Que la Iglesia católica crezca en santidad y que esto se refleje en la vida de sus ministros, religiosos y fieles laicos. Oremos.  
  2. Que, quienes han sido elegidos para gobernar a los pueblos, conviertan su poder en verdadero servicio en aras del bien común. Oremos.  
  3. Que quienes sufren por diversos motivos se vean animados gracias a la fe que profesan desde su bautismo. Oremos.  
  4. Que en nuestras comunidades aprendamos a compartir lo que tenemos unos con otros y a dar testimonio de nuestra viva esperanza, y entonces preparar el retorno glorioso del Señor. Oremos.  

 

Señor Dios, eres nuestro auxilio; por eso, en ti confiamos y a ti acudimos siempre con la seguridad de ser escuchados. Aumenta nuestra fe, y haz que vivamos preparados para cuando vuelva tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.    



 

 

SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE SANTA MARIA VIRGEN

Agosto 15  de 2019

 

Entrada: La solemnidad de la Asunción de la Virgen María nos da la oportunidad de encontrar en nuestra Madre del cielo un modelo digno de seguir en nuestros procesos de santificación. Que la sagrada eucaristía nos ayude en el encuentro con Dios a fortalecer nuestra fe. Celebremos con devoción.

  

Lecturas: María mujer de fe y de profunda esperanza, modelo de santidad, mujer de caridad y servicio. Que la palabra nos muestre el camino que, como a María, seguidora de su Hijo nos abra la puerta de la salvación. Escuchemos.

 

Ofrendas: A Dios le agrada que siempre vivamos preparados anhelando que vuelva nuestro Señor y Maestro, Jesús. Esta es nuestra ofrenda.  

 

Comunión: Nuestra mayor riqueza es Cristo Jesús que nos sirve ahora este alimento espiritual. Que nuestro corazón se centre en Él.  

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: En este día en que conmemoramos la asunción de la Madre del Señor, le pedimos por su intercesión que atiendas las necesidades de su pueblo, digamos:  Por intercesión de María, escúchanos, Señor

 

  1. Pidamos al Señor por el Papa, para que siga cuidando de su pueblo como María cuidaba de Jesús. Oremos.
  2. Pidamos al Señor por los gobernantes para que en sus dudas y decisiones imiten a María que todo lo meditaba en su corazón. 
  3. Pidamos al Señor por los matrimonios cristianos, para que tengan a la Sagrada Familia como espejo para imitar sus virtudes y como ayuda en los momentos de dificultad.
  4. Pidamos al Señor por todos aquellos que se han alejado de la Iglesia, para que bajo el amparo de una madre como María vuelvan pronto a la casa del Padre.
  5. Pidamos al Señor, por mediación María Santísima, que la paz llegue a todos los corazones de los hombres de este mundo.

 

Señor, que ante todos los problemas de esta vida llevemos como guía a aquella que guío a Jesús y que hoy presenta por nosotros estas plegarias ante ti. Por Cristo, nuestro Señor.  Amén.     



 

 

 

VIGÉSIMO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Agosto 18 de 2019

 

Entrada: El fuego que Jesús ha traído al mundo y que arde en nuestros corazones, nos reúne en este domingo para alimentarnos de su Palabra y de su Pan. La vivencia de esta Eucaristía es nuestra fortaleza para vencer las dificultades que se nos presentan en la tarea evangelizadora. Participemos con gozo.  

 

Lecturas: El llamado que Dios nos hace a llevar su mensaje puede generarnos dificultades y sufrimientos. Pero Él siempre nos acompañará y llevará buen término su obra. Todo cristiano debe tomar partido ante Cristo que sigue siendo signo de contradicción.  

 

Ofrendas: No somos discípulos  de Jesús pasivos o adormecidos. Ofrezcamos hoy nuestra vida cuestionada por el Maestro. 

 

Comunión:Hagámonos partícipes de la vida que Jesús nos da en abundancia al comulgar hoy. De este modo no continuaremos tan tranquilos.  

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: Con el fuego del Espíritu que nos comunica Jesús Resucitado a sus discípulos y misioneros, presentemos en oración nuestros ruegos y súplicas, diciendo: Te rogamos, óyenos.

 

  1. Tú que no has venido a traer tranquilidad al mundo sino divisiones, haz que tus ministros de la Iglesia, tus religiosos y fieles vibren al anunciar el evangelio en toda ocasión y en todo lugar.  
  2. Tú que has dado autoridad sobre todo pueblo y nación a hombres y mujeres que ejercen el poder, haz que sus obras y su forma honesta de proceder sean el mejor termómetro de su gestión administrativa.  
  3. Tú que nos quieres más decididos y convencidos como discípulos misioneros de tu Hijo, haz que en ésta y en toda celebración eucarística nos llenemos de la fuerza y de la valentía de tu Espíritu.  
  4. Tú que no cesas de llamarnos a tu servicio, haz que todos los fieles de nuestra Arquidiócesis avivemos el fuego que nos has traído, nos sintamos comprometidos en la misión.  

 

Sólo en ti, Señor Dios, hemos puesto nuestra confianza. Infunde en nosotros el fuego de tu Espíritu, para que nuestros pueblos tengan vida en abundancia y nosotros obtengamos cuanto te hemos pedido. Por Cristo, nuestro Señor.  Amén.

     

 

VIGÉSIMOPRIMER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Agosto 25 de 2019

 

Entrada:En este lugar que está siempre abierto a todos los que buscan al Señor, nos reunimos para celebrar esta gran fiesta de fe. Dios Padre nos corrige como a hijos suyos y Jesús nuestro maestro nos prepara y exige como sus discípulos misioneros.  Participemos con gran gozo, con Jesús demos gracias al Padre que nos acoge siempre y oremos juntos para que la Iglesia llegue a ser un hogar para todas las gentes y todos los pueblos.  

 

Lecturas: Para gozar de la gloria que Dios nos ofrece por medio de Cristo, es necesario cumplir ciertas condiciones y requisitos. Escuchemos.

 

Ofrendas: Dios quiere que todos nos salvemos, y por eso nos corrige. Presentémosle  nuestra vida que busca exigirse cada día más.  

 

Comunión: Sin la fuerza que viene de Jesucristo es imposible alcanzar la salvación. Que así lo experimentemos al comulgar.  

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: Somos el pueblo de Dios en camino hacia la unidad, esto es, hacia la salvación. Habiendo sido educados por Dios, al escuchar su Palabra, oremos como una sola familia, diciendo:  Padre bueno, escúchanos.

 

  1. Para que en la Iglesia católica, sus ministros ordenados, los religiosos y fieles laicos se esfuercen por alcanzar la salvación a través de la puerta estrecha de la exigencia y el sacrificio.  
  2. Para que aquellos que tienen autoridad sobre las naciones y los pueblos busquen ejercer sus funciones con honestidad y responsabilidad en bien de los ciudadanos.  
  3. Para que los ancianos, los enfermos, los reclusos, los desempleados encuentren en nuestra caridad la posibilidad de encontrar a Dios que corrige a sus hijos preferidos.  
  4. Para que nosotros, con nuestra fe y nuestras obras seamos testigos y signos visibles de la presencia del Reino de Dios en la tierra.  

 

Padre bondadoso, tú nos educas y corriges porque nos amas infinitamente; escucha nuestros ruegos, y haz que, exigiéndonos cada día más, alcancemos la salvación que nos trajiste en Jesucristo, tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. 





VIGÉSIMOSEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Septiembre 1 de 2019

 

Entrada: En la fiesta del Señor hay un buen lugar para cada uno de nosotros, lugar que no corresponde a ningún tipo de preferencias, pues Él nos invita a participar a todos desde lo que somos, tenemos y hacemos. Hemos sido convocados en este día al encuentro con el Señor que se ha quedado en las especies del Pan y del vino para ser uno con nosotros. Participemos con fe. 

 

Lecturas:  La gente aprecia nuestra falta de pretensiones y ve a través de nuestra vanagloria. ¿Cuáles deben ser las cualidades que deben acompañar a todos los que trabajamos en la evangelización? El Señor nos las enseña. Escuchemos.

 

Ofrendas: Cuanto más grande seamos en la vida, más humildes tenemos que ser. Esto si le agrada a Dios y en esto debe consistir nuestra ofrenda.

 

Comunión: Quien comulga con el Cuerpo de Cristo se llena de la mayor vida de humildad que se pueda dar y de mucha paz. Acerquémonos con fe.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos:Con humildad, a ejemplo de nuestro Maestro Jesús, dirijámonos al mismo Dios y Padre, para presentarle nuestras intenciones y las de todo el mundo, diciendo: Señor, escúchanos y danos tu paz.

 

  1. Por la santa Iglesia de Cristo, extendida por todo el universo, por el Papa, los ministros ordenados, los religiosos y fieles laicos. Que se distingan por una vida de servicio humilde a la humanidad.
  2. Por los encargados de la dirección de los pueblos y de las naciones. Que tengan especial predilección por los pobres de este mundo y, en sus planes de gobierno, se conviertan en servidores humildes.
  3. Por los que sufren. Que encuentren en torno a Jesucristo, el consuelo a todo su sufrimiento.
  4. Por nosotros, invitados al banquete sagrado de la Eucaristía en este Domingo. Que dominando nuestro orgullo, aprendamos a ser humildes y personas de paz como nuestro Maestro Jesús.

 

Dios misericordioso, humildemente hemos acudido a ti con la esperanza cierta de no quedar defraudados. Escúchanos y concédenos aquello que más nos convenga, para identificamos en santidad de vida con tu Hijo Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

 

 

 

 

 

VIGESIMOTERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Septiembre 8 de 2019

 

Entrada: Congregados para celebrar la Eucaristía, descubramos con la Sabiduría que viene de Dios lo que Él quiere de nosotros. Él continúa extendiéndonos la invitación a ser sus discípulos, llevando nuestra cruz y reconociendo siempre que con el Señor y en virtud de su fuerza, podremos responder a su llamado, por difícil que sea. 

 

Lecturas: ¿Estamos decididos a seguir a Cristo? ¿Reconocemos sus exigencias? La sabiduría que viene de Dios nos indica todo aquello a lo que debemos renunciar. Escuchemos.

 

Ofrendas: Desprendidos de todo, hemos descubierto que esta es la vida que a Él le agrada. Unidos al pan y al vino presentemos lo que somos.

 

Comunión: Seguir a Jesús nos exige cargar con nuestra cruz y así podremos ser sus discípulos. Esto lo comprendemos mejor si comulgamos con Él.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos:La exigencia planteada por Jesús de renunciar a todo para seguirlo es posible, si contamos con la Sabiduría de Dios. Pidámosla en oración, diciendo: Padre lleno de amor, escúchanos

 

  1. Pidamos por la Iglesia, por sus ministros, religiosos y laicos. Que en su camino de discipulado sean ejemplo de penitencia y renuncia.
  2. Pidamos por quienes tienen bajo su cuidado el gobierno de las naciones. Que sus esfuerzos redunden en bien de todos.
  3. Pidamos por los que sufren, por los enfermos y por los privados de su libertad. Que experimenten cómo ellos están asociados a la cruz de Cristo.
  4. Pidamos por los jóvenes que tienen inquietudes vocacionales. Que el Espíritu Santo les provea con la sabiduría, el coraje y el deseo de aceptar el Sacerdocio si es el plan de Dios para sus vidas.
  5. Pidamos por todos los fieles de nuestra Arquidiócesis. Que nos entreguemos totalmente a Jesús, nuestro Señor, como él se entrega a nosotros.

 

Con tu Sabiduría, Dios nuestro, estamos seguros de agradarte y de convertirnos en discípulos de tu Hijo. Escucha estas peticiones y danos tu paz. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

 




 

VIGESIMOCUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Septiembre 15 de 2019

 

Entrada: La liturgia, hoy, es un canto al perdón. Y el perdón de Dios es el corazón de nuestra fe. El perdón sana nuestro pecado y nos coloca en el camino de la salvación. Celebremos esta Eucaristía abiertos para acoger el perdón, la alegría y la amistad de Dios. Sintamos hoy la compasión de nuestro Padre misericordioso y permanezcamos fieles a Él.

 

Lectura: Dios no se rinde en la búsqueda de los pecadores ni los abandona; sigue buscándolos y los acoge con alegría. ¡Es hora de levantarnos y retomar el camino! El Señor te espera.

 

Ofrendas: La alegría, fruto de nuestra conversión de pecadores, se tiene que hacer ofrenda que sube hasta la presencia de Dios.

 

Comunión: Jesús nos comunica vida y reconciliación en abundancia, cuando nos hacemos partícipes del alimento que perdura. Recibámoslo con fe.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: El Padre misericordioso no desea castigarnos, sino que espera con alegría nuestra conversión y reconciliación. Acudamos a Él en oración, diciendo: Señor, ten piedad de nosotros.

 

  1. Roguemos por el Papa, los obispos, presbíteros y diáconos, por las personas de vida consagrada y por los laicos. Que conscientes de ser pecadores se alegren por su conversión y reconciliación.
  2. Roguemos por las naciones y sus gobernantes, por Colombia y sus dirigentes. Que con corazón sincero procedan con honradez, responsabilidad y justicia en el desempeño de sus funciones.
  3. Roguemos por nuestros amigos y enemigos pidiendo el amor y la amistad entre los hombres. Que vivamos agradecidos con quienes nos hacen bien y nos reconciliemos con aquellos que nos odian y calumnian.
  4. Roguemos por cuantos hemos venido a celebrar esta Eucaristía y por los que no nos acompañan. Que unos y otros sintamos la necesidad de buscar a Dios. Que encuentren su misericordia a través del perdón de sus hermanos.

 

Padre misericordioso, queremos vivir siempre como discípulos de tu Hijo, reconciliados contigo y con nuestros hermanos. Escucha nuestra oración, y compadécete de nosotros. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

 



VIGESIMOQUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Septiembre 22 de 2019

 

Entrada: Fieles a las enseñanzas del Maestro, nos reunimos en la Eucaristía de cada domingo para encontrarnos con Dios y con los hermanos. Estamos a tiempo de administrar adecuadamente los bienes que hemos recibido de Dios, por medio del compartir y la comunión con nuestros hermanos.

 

Lecturas: El corazón de los cristianos debe ser indiviso. Su principal preocupación es servir fielmente a Dios y compartir generosamente todo lo que poseen con los hermanos. Escuchemos.

 

Ofrendas: Nuestra vida tiene que distinguirse por el servicio fiel al Señor. Hagamos de esto nuestra ofrenda.

 

Comunión: Porque estamos dispuestos a servir siempre a Dios por encima del dinero, por eso comulgamos con el justo por excelencia, Jesús.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: Hemos puesto nuestra confianza en Dios y Él, a su vez, confía en nosotros, pues el que es digno de confianza en lo más pequeño lo es también en lo grande. Presentémosle nuestras intenciones, diciendo: Oh Señor, escucha y ten piedad.

 

  1. Oremos por la Iglesia católica y sus ministros, por los religiosos y los fieles laicos. Que en todo cuanto enseñen y prediquen brille siempre la verdad y la justicia.
  2. Oremos por los que nos gobiernan en el mundo y en Colombia, y por los que ejercen justicia. Que podamos llevar una vida tranquila y en paz por su trabajo realizado con rectitud y honestidad.
  3. Oremos por los pobres y los necesitados. Que reciban el trato justo y honrado que todos ellos merecen por su dignidad de hijos de Dios.
  4. Oremos por esta asamblea y los fieles de la Arquidiócesis de Ibagué. Que haya justicia entre nosotros y una profunda preocupación por la felicidad de todos; que la codicia dé paso al compartir generoso, y la envidia dé paso al amor servicial. 

 

Dios, Salvador nuestro, que quieres que todos se salven y lleguen a conocer la verdad, escucha estas necesidades, y haz que sólo te sirvamos a ti en nuestros hermanos más pobres. Por Cristo, nuestro Señor. R. Amén.

 




VIGESIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Septiembre 29 de 2016

 

Entrada:Reunidos hoy como Pueblo de Dios en el Día del Señor, nos unimos para participar en la Eucaristía. Dios nos llama a examinar nuestra actitud sobre los bienes materiales y espirituales. Si el cristiano no comparte sus bienes con los necesitados, no es auténtico cristiano.

 

Lecturas: Dios no acepta las desigualdades e indiferencias hacia los hombres. Los cristianos deben dar testimonio del Padre y de Jesús con su vida cristiana mostrando la caridad y el servicio a sus hermanos. ¿Lo hacemos?

 

Ofrendas: Presentémosle a Dios nuestra vida que en Jesús tiene sentido social o caritativo con los pobres.

 

Comunión: En el banquete eucarístico nuestra hambre se calma y aseguramos, desde ya, la vida que llevaremos más allá de la muerte.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Queridos hermanos: Como discípulos y misioneros de Jesucristo que optamos siempre por los pobres, elevemos nuestras súplicas con fe al Padre Dios, diciendo: Señor, atiende nuestra oración.

 

1.    Te rogamos, Señor, por tu Iglesia santa y católica, por el Papa Francisco, por los ministros ordenados, los religiosos y los laicos. Que, a ejemplo de Jesús, tengan amor preferencial por los pobres.

2.    Te rogamos, Señor, por quienes tienen bajo su cuidado la distribución de los recursos económicos en las naciones. Que hagan justicia a los oprimidos y socorran a los necesitados.

3.    Te rogamos, Señor, por los corazones abiertos hacia los que viven en soledad, miedo o amargura. Que sepan responderles eficazmente curando sus heridas con gestos de solidaridad.

4.    Te rogamos, Señor, por esta comunidad, reunida en tu nombre. Que esta celebración nos anime a ser fieles a las enseñanzas del Maestro y redunde en compromiso social o caritativo.

 

Padre santo, escucha el clamor de tus hijos que confían plenamente en ti y no en las riquezas de este mundo, y haz que tengan  especial predilección por los pobres y necesitados. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.