29 July 2017
 

Bondad del Reverendo Padre:  Héctor Giovanni Sandoval Moreno. Licenciado en teología con énfasis en liturgia. Universidad de Cataluña, España. Arquidiócesis de Ibagué. Colombia. Delegado Episcopal para la Pastoral Litúrgica. Rector, seminario mayor de Ibagué, Colombia. 

MONICIONES Y ORACIÓN DE FIELES.   DESDE EL  11 DE JUNIO  HASTA 30 DE JULIO 2017

 

 

SOLEMNIDAD DE CORPUS CHRISTI

Junio 18 de 2017

Entrada: Cristo nos prometió estar con nosotros todos los días hasta el final de los tiempos y lo hizo realidad en el Pan y en el Vino consagrado. Este gesto de amor y entrega, debe motivarnos a ser testigos de su presencia real en medio de nosotros. En ambiente de fraternidad, celebremos con fe el milagro  de amor.

Lecturas: «No solo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios».  Recibamos con mucha atención el mensaje de salvación que el Señor nos dirige en este día.

Ofrendas: Nuestra vida tiene sentido si ofrecemos, junto con los dones eucarísticos, el compromiso de ser testimonio de tan grande misterio.

Comunión: Seremos como Jesús y actuaremos como servidores de su reino, si nos nutrimos del alimento que compartimos en esta cena.

Antes de la procesión: Como comunidad adoremos a Jesús, Pan de Vida.  Permitamos que así como pasará solemnemente por nuestra iglesia (y nuestras calles), también pase por nuestra vida, la transforme, la libere y la sane.  Contemplemos en Él al Dios cercano que se quiso hacer compañero de viaje y alimento para el camino.  Participemos con fe, devoción y alegría en esta procesión 

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Hemos experimentado la bondad y la providencia de Dios Padre que no abandona a su pueblo y lo alimenta con el pan de la vida.  Llenos de confianza presentémosle nuestras intenciones y necesidades, diciendo: Señor, escúchanos y danos siempre el pan de vida.

1.      Por la Iglesia: el Papa, los obispos, sacerdotes, diáconos y todo el pueblo de Dios, para que nunca nos falte el alimento que congrega en la unidad y da la vida eterna, oremos.

2.      Por los gobernantes de las naciones, especialmente por los de nuestro país, para que trabajen honestamente en la búsqueda de una sociedad equitativa y justa, oremos.

3.      Por las personas que sufren a causa de la enfermedad, del secuestro, del desplazamiento y de las violencias, para que los cristianos sintamos el compromiso solidario con sus necesidades, oremos.

4.      Por todos los que estamos participando en esta celebración eucarística, para que la escucha de la Palabra y la recepción del Cuerpo de Cristo nos comprometa en la construcción de una auténtica comunidad cristiana, oremos.

Dios nuestro que en el sacramento del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo has puesto la fuente del Espíritu que da la vida, haz que tu Iglesia, partiendo el pan eucarístico, prenda de vida eterna, sea germen de la humanidad renovada. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén 

PROCESIÓN ANTE LA SOLEMNIDAD DEL CORPUS CHRISTI

18 DE JUNIO 2017

Terminada la oración después de la Comunión se expone el Santísimo en el Altar.

Sacerdote: Jesús Eucaristía, este día, te pedimos: guíanos por los caminos de nuestra historia. Sigue mostrando a la Iglesia y a sus pastores el camino recto. Mira a la humanidad que sufre, que vaga insegura entre tantos interrogantes. Mira el hambre física y psíquica que la atormenta. Da a los hombres el pan para el cuerpo y para el alma. Dales trabajo. Dales luz. Dales a ti mismo. Purifícanos y santifícanos a todos. Haznos comprender que nuestra vida sólo puede madurar y alcanzar su auténtica realización mediante la participación en tu pasión, mediante el «sí» a la cruz, a la renuncia, a las purificaciones que tú nos impones. Une a tu Iglesia: une a la humanidad herida. Danos tu salvación. Amén.

Incensación y canto eucarístico. 

Monición antes de la procesión: Como comunidad parroquial adoremos a Jesús, Pan de Vida.  Permitamos que así como pasará solemnemente por nuestras calles, también pase por nuestra vida, la transforme, la libere y la sane.  Contemplemos en Él al Dios cercano que se quiso hacer compañero de viaje y alimento para el camino.  Participemos con fe, devoción y alegría en esta procesión.

PRIMER ALTAR

La Eucaristía don de Dios para nuestra vida 

Monición: La Eucaristía es la cumbre de la vida cristiana y la luz que ilumina a la Iglesia entera en la configuración con Jesucristo, es la presencia viva del Señor Jesús entre nosotros, vivamos este momento de gracia para nuestra parroquia, que reavive en todos nosotros el amor y la veneración a este augusto sacramento.

Incensación y canto eucarístico

Reflexión: Al llevar la Eucaristía por nuestras calles, queremos introducir el Pan bajado del cielo en nuestra vida diaria. Queremos que Jesús camine por donde caminamos nosotros. Queremos que Jesús viva donde vivimos nosotros. Nuestro mundo, nuestra existencia debe transformarse en su templo. En este día, como comunidad parroquial, proclamamos que la Eucaristía es todo para nosotros: que la Eucaristía es nuestra vida misma y la fuente del amor que vence la muerte. Este día reconocemos que de la comunión con Cristo Eucaristía brota la caridad que transforma nuestra existencia y sostiene el camino de todos nosotros hacia la Patria Celestial.

Se concluye con la siguiente oración:

Oremos: Ilumina, Señor con la luz de la fe nuestros corazones y abrásalos con el fuego de la caridad, para que adoremos resueltamente en espíritu y en verdad, a quien reconocemos en este sacramento como nuestro Dios y Señor. Que vive y reina por los siglos de los siglos.

SEGUNDO ALTAR

La Eucaristía, exigencia de compartir.

Monición: Llevamos a Cristo, presente en la figura del pan, por los calles de nuestra parroquia. Encomendamos estas calles, estas casas, nuestra vida diaria, a su bondad. Que nuestras calles sean calles de Jesús. Que nuestras casas sean casas para Él y con Él. Que nuestra vida de cada día esté impregnada de su presencia.

Incensación y canto eucarístico

Reflexión: El auténtico sentido de la Eucaristía se convierte, de por sí, en escuela de amor activo al prójimo. Comprendemos así, la relación entre la Eucaristía y la Luz, según la afirmación del Apóstol san Juan: “Quien dice que está en la Luz y aborrece a su hermano, está aún en las tinieblas” (1 Jn 2,9)

Sacerdote:  Señor, Dios, escucha nuestras oraciones que con humildad te presentamos: Enséñanos, Señor, a ser generosos.

Lector: Por el Papa Francisco y los obispos para que atentos a las necesidades de los demás, sepan testimoniar y motivar a la solidaridad con los más necesitados.

Todos: Enséñanos, Señor, a ser generosos.

Lector: Por los gobernantes, especialmente los de Colombia, el departamento y nuestra ciudad, para que estén siempre atentos a las necesidades de los demás y vivan preocupados de los que menos tienen.

Todos: Enséñanos, Señor, a ser generosos.

Lector: Por todos nosotros para que siendo conscientes en que hay más alegría en dar que en recibir, podamos cada día alegrarnos compartiendo nuestros bienes.

Todos: Enséñanos, Señor, a ser generosos.

Lector: Por los que viven encerrados en sí, envueltos en su egoísmo, para que abiertos a la gracia de Dios, encuentren la alegría de compartir.

Todos: Enséñanos, Señor, a ser generosos.

Sacerdote: Escucha, Señor las oraciones que te presentamos  y concédenos llegar a imitar la generosidad de tu Hijo, que se quiso quedar con nosotros en el sacramento de la Eucaristía, para que como Él, vivamos dándonos al servicio generoso de nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor.

TERCER ALTAR

La coherencia eucarística  

Monición: El Señor Jesús que pasó haciendo el bien, ahora pasa por las calles de nuestra parroquia, derramando gracias y bendiciones, que sea este homenaje que le tributamos a Jesús Sacramentado un fortalecimiento de nuestra fe y nuestro compromiso por extender con nuestra vida y con nuestras palabras el Reino de Dios en nuestra comunidad parroquial

Reflexión:La Eucaristía nos reclama coherencia entre la vida interior y la vida exterior: somos de Dios y de los hombres, somos de la tierra y del cielo, somos materia pero a la vez recreados por el Espíritu, somos hombres de fe y a la vez de lo palpable, somos para la contemplación y la acción, somos para el culto divino pero a la vez para las relaciones fraternales con todas las personas que encontramos en nuestro camino. No podemos ser personas de misa y comunión por un lado, pero por otro lado de injusticia, mentira y violencia. La Eucaristía hace florecer, ante todo, la justicia, la caridad y la misericordia. Sin estos frutos no hay verdad en nuestra vida cristiana” (Plan de Pastoral, 2014-2020)

Sacerdote: Dios misericordioso, queremos agradecerte el alimento que nos das y pedirlo para aquellos que no lo tienen.

Todos: Te agradecemos, Señor.

Lector: Por el sacrificio del Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Todos: Te agradecemos, Señor.

Lector: Por el pan eucarístico con que nos alimentas.

Todos: Te agradecemos, Señor.

Lector: Por todos los bienes materiales que nos concedes

Todos: Te agradecemos, Señor.

Lector: Por los que no conocen el sacrificio de la Eucaristía

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Por los que no aprecian la Eucaristía.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Por los que olvidan la Misa dominical.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Por los que no poseen el pan de cada día.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Por los que olvidan agradecer los bienes materiales.

Todos: Te rogamos óyenos.

Lector: Para que  los que participamos de esta procesión y los fieles de nuestra parroquia sigan siendo vivificados por la Eucaristía.

Todos: Te rogamos óyenos.

Sacerdote: Unidos a Jesús, pan vivo bajado del cielo, dirijámonos al Padre de toda gracia, pidiendo que nunca falte tanto el pan material como el pan espiritual en nuestras vidas: Padre nuestro...

Sacerdote: Señor, que en tu Hijo Jesucristo nos diste el verdadero pan que descendió del cielo, fortalécenos con este alimento de vida eterna para que nunca nos apartemos de ti y podamos resucitar para la gloria en el último día. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén

CUARTO ALTAR

LA EUCARISTÍA Y LA FAMILIA

Monición: El Señor Jesús que pasó haciendo el bien, ahora pasa por las calles de nuestra parroquia, derramando gracias y bendiciones, que sea este homenaje que le tributamos a Jesús Sacramentado un fortalecimiento de nuestras familias.

Reflexión: El deber de santificación de la familia cristiana tiene su primera raíz en el Bautismo, y su expresión máxima en la Eucaristía, a la que está íntimamente unido el matrimonio cristiano. En el don eucarístico de la caridad, la familia cristiana halla el fundamento y el alma de su «comunión» y de su «misión», ya que el Pan eucarístico hace de los diversos miembros de la comunidad familiar un único cuerpo, revelación y participación de la más amplia unidad de la Iglesia; además, la participación en el Cuerpo «entregado» y en la Sangre «derramada» de Cristo, se hace fuente inagotable del dinamismo apostólico de la familia cristiana.

Sacerdote: Acudamos a Cristo, que invita a todos a su Cena y en ella entrega su cuerpo y su sangre para la vida del mundo; digámosle: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Lector: Cristo, Hijo de Dios vivo, que nos mandaste celebrar la Eucaristía como memorial tuyo, enriquece a tu Iglesia con la celebración de tus misterios.

Todos: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Lector: Cristo, Señor nuestro, sacerdote único del Dios altísimo, que has querido que tus ministros te representaran en la cena eucarística, has que los que presiden nuestras asambleas imiten en su manera de vivir lo que celebran en el sacramento.

Todos: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Lector: Cristo, maná bajado del cielo, que haces un sólo cuerpo de cuantos participan en un mismo pan, aumenta la unidad y la concordia de los que creen en ti.

Todos: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Lector: Cristo Jesús, médico enviado por el Padre, que por  el pan de la Eucaristía  nos das el remedio de la inmortalidad y el germen de la resurrección, da salud a los enfermos y esperanza a los pecadores.

Todos: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Lector: Cristo Señor, rey al que esperamos, tu que nos mandaste celebrar la eucaristía para anunciar tu muerte y pedir tu retorno, haz participar en tu resurrección a los que han muerto estando en tu amor.

Todos: Cristo, pan bajado del cielo, danos la vida eterna.

Se concluye con la siguiente oración: 

Sacerdote: Oh Dios que nos diste el verdadero pan del cielo, concédenos te rogamos, que con el poder del alimento espiritual, siempre vivamos en ti y resucitemos gloriosos en el último día. Por Jesucristo nuestro Señor. 

BENDICION CON EL SANTISIMO

Monición: El Señor Jesús, antes de pasar de este mundo al Padre, nos dejó el sacramento de su Cuerpo y de su Sangre. En este admirable sacramento se hizo compañero de nuestro caminar, testigo para nuestras dudas y firmeza ante nuestras dificultades, que el caminar con El en esta procesión eucarística sea también compromiso de seguir caminando con Él en nuestra vida diaria. Dispongámonos  a la bendición.

Nos unimos entonando un canto eucarístico

Sacerdote: Señor, cuando estamos en la duda y en las tinieblas, cuando te buscamos sin poderte encontrar, aumenta nuestra fe.

Todos: Señor, te misericordia de nosotros

Sacerdote: Señor, cuando nuestro corazón está triste y angustiado, cuando los tiempos son duros, crueles, inciertos, haz fuerte nuestra esperanza

Todos: Señor, te misericordia de nosotros

Sacerdote: Señor, cuando no sabemos amarte de verdad, cuando no amamos con generosidad a nuestros hermanos con los hechos y con sinceridad.

Todos: Señor, te misericordia de nosotros

Sacerdote Señor, cuando te olvidamos hasta dejar de rezarte, cuando nos alejamos de ti hasta ofenderte con el pecado, concédenos tu gracia y tu perdón.

Todos: Señor, te misericordia de nosotros

Sacerdote: Señor, cuando tenemos miedo de tanta violencia y de tanto odio, cuando somos víctimas de la injusticia, danos tu espíritu de fuerza, de paz y de amor.

Todos: Señor, te misericordia de nosotros 

Preces Eucarísticas

Bendito sea Dios

Bendito sea su santo nombre.

Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre.

Bendito sea el nombre de Jesús.

Bendito sea su sacratísimo corazón.

Bendita sea su  preciosísima sangre

Bendito sea Jesús en el Santísimo Sacramento del altar.

Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito.

Bendita sea la gran Madre de Dios, María Santísima.

Bendita sea su santa e inmaculada concepción.

Bendita sea su gloriosa asunción

Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre.

Bendito sea san José, su castísimo esposo.

Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

Al final de las preces se entona el Tantum ergo u otro canto eucarístico.

V. Les diste, Señor, el pan del cielo

R. Que encierra en sí todo deleite.

Sacerdote:

Oremos: Señor, que en tu Hijo Jesucristo nos diste el verdadero pan que descendió del cielo, fortalécenos con este alimento de vida eterna para que nunca nos apartemos de ti y podamos resucitar para la gloria en el último día. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Se procede a la bendición y luego a la reserva

JESUCRISTO, SUMO Y ETERNO SACERDOTE

Junio 22 de 2017 

Entrada: La Iglesia nos ofrece hoy la oportunidad de contemplar a Jesucristo como Sumo y Eterno Sacerdote.  Participemos con alegría de esta celebración, que en continuidad con la celebración del Cuerpo y la Sangre Santísimos de Cristo nos ayuda a profundizar en el don de Dios para la humanidad: el sacerdocio ministerial y la Eucaristía.

Lecturas: La Palabra nos presenta la figura de Cristo que se ofrece como pan partido para la humanidad y sangre derramada para la salvación del mundo.  Que como Jesús, nosotros también estemos dispuestos a hacer siempre la voluntad de Dios.  Escuchemos atentos.

Ofrendas: Los dones de pan y vino que pronto se convertirán en el cuerpo y la sangre de Jesús son la ofrenda que presentamos y que se nos devolverá como bebida y alimento para hacernos crecer en la fe y en el amor.

Comunión: Acerquémonos a recibir la sagrada comunión, en donde Cristo vencedor del pecado y la muerte, nos da nuevas fuerzas para superar nuestras debilidades 

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Oremos a Dios Padre, que en Jesucristo su Hijo nos ha amado hasta el extremo, y digámosle con fe: Dios de amor, escúchanos.

1.      Por el Papa, los obispos, los presbíteros y todos los que ejercen algún ministerio en la Iglesia, para que su vida sea siempre, a imagen de Cristo, servicio y entrega a sus hermanos, roguemos al Señor.

2.      Por los gobernantes de todas las naciones, para que sirvan a sus pueblos promoviendo la justicia y la paz, roguemos al Señor.

3.      Por los que sufren a causa de la violencia, el abandono, el desempleo y la enfermedad, para que encuentren en Dios consuelo para sus penas y en nosotros ayuda solidaria, roguemos al Señor.

4.      Por nosotros, reunidos en esta festividad, para que viviendo el mandamiento nuevo del amor nos identifiquemos cada vez más como discípulos de Cristo, roguemos al Señor.

Dios, Padre nuestro, al contemplar a tu Hijo amado como Sumo y Eterno Sacerdote, concédenos generoso lo que te hemos pedido. Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

SOLEMNIDAD DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

Junio 23 de 2017 

Entrada: «Danos un corazón semejante al tuyo», le decimos con frecuencia a nuestro Señor. La Celebración que iniciamos nos recuerde, en este día de acción de gracias y súplica por la paz de Colombia, que sólo se restaurará la vida de todos en la medida en que hagamos nuestros los sentimientos de Cristo y aprendamos su lección de humildad.  Vivamos con fe este día del Corazón que más nos ha amado.

Lecturas: En las lecturas se nos dirá con sencillez que Dios tiene Corazón, el mismo que siente como suyas las esperanzas del viejo Israel, el mismo que se hace misericordia, el que nos da el mandato del amor y el que nos enseña a hacer de nuestro corazón un retrato del Corazón del Salvador.  Escuchemos con atención.

Ofrendas: Con un anhelo sincero de permanecer siempre estrechamente unidos a nuestro Salvador, vengamos ahora al altar a depositar nuestras ofrendas, fruto de nuestros diarios esfuerzos por ser mejores.

Comunión: Asistidos y confortados por la fuerza que nos viene de lo alto, y purificados de todas nuestras faltas, acerquémonos con un corazón limpio y dispuesto a recibir la Santa Comunión.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Unidos para celebrar esta solemnidad del Corazón de Cristo, elevemos al Dios de la vida nuestras súplicas y pidamos que escuche con corazón benigno nuestras esperanzas.  Digámosle: Oh Señor, escucha y ten piedad.

1.      Te rogamos, Dios siempre fiel, por la Iglesia nacida del Corazón de Cristo, para que hagas de este pueblo una verdadera familia de hermanos que aman, sienten y viven como Jesús.

2.      Te rogamos, Dios de nuestras vidas, por quienes nos gobiernan, para que sepan escuchar el corazón de la comunidad que se les ha confiado y la dirijan con sabiduría, prudencia y justicia.

3.      Te rogamos, Dios siempre fiel, por Colombia, por cada uno de los que en este país admirable y dramático quieren trabajar por una sociedad reconciliada, para que sea la luz del amor, revelada en el Evangelio, la que los ilumine y trace el camino que lleve a la paz.

4.      Te rogamos, Dios de nuestras vidas, para que pongas en el corazón adolorido de tantos hermanos que sufren de modos diversos, la luz de la esperanza y el consuelo que buscan.

5.      Te rogamos, Dios siempre fiel, para que los que estamos en esta celebración experimentemos tu amor y sepamos tender puentes de caridad y comunión que nos unan a todos.

En tu presencia quedan puestas todas nuestras esperanzas, Dios misericordioso. Escucha la oración de quienes queremos sentir la fuerza de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén 

SOLEMNIDAD DEL NACIMIENTO DE SAN JUAN BAUTISTA

Junio 24 de 2017

Misa del día

Entrada: Reunidos en la fe celebramos hoy la solemnidad del Nacimiento del Precursor.  Que nuestra celebración nos permita conocer a quien nos mostró el Cordero que quita el pecado del mundo: San Juan el Bautista que con su vida, con su palabra y con su sangre dio testimonio del Salvador.  Presentemos confiados nuestras intenciones y participemos piadosamente.

Lecturas: Que la voz de Dios, que ahora resuena en nuestra asamblea, nos ayude a descubrir cómo podemos ser, al igual que san Juan Bautista, mensajeros de la verdad, de la vida y de la esperanza.  Escuchemos.

Ofrendas: Presentamos al Señor estos dones de pan y vino, ellos simbolizan la ofrenda de nuestra propia vida al Pastor y Dueño de nuestra existencia.

Comunión: Acerquémonos a recibir este pan del cielo, agradeciéndole el que se preocupe por nosotros y conozca nuestro nombre y se ocupe de nuestro bienestar.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Queridos hermanos: Con confianza presentemos nuestras intenciones, necesidades y esperanzas al Señor de nuestras vidas, diciéndole con fe: Oh Señor, escucha y ten piedad.

1.      Por la Iglesia, que quiere ser como san Juan Bautista anunciadora de la vida, de la verdad y de la esperanza, para que pueda seguir proclamando el Evangelio, roguemos al Señor.

2.      Por quienes han sido elegidos por el pueblo, para que sepan acoger la voz profética de la Iglesia que es maestra en humanidad y que conoce las urgencias y las esperanzas de todos los que aguardan un mundo más justo y más fiel a Dios, roguemos al Señor.

3.      Por nuestros misioneros, para que llenos del Espíritu Divino que hizo saltar de gozo al Bautista en el vientre de su madre, puedan sembrar en la historia de nuestros pueblos la semilla de la verdad y de la paz, roguemos al Señor.

4.      Por los que estamos aquí reunidos, para que a imitación de san Juan Bautista no tengamos miedo de anunciar la verdad y denunciar el pecado, roguemos al Señor.

Acoge, Dios misericordioso, la súplica confiada de esta familia que en la solemnidad de san Juan, el Precursor, te presenta con confianza sus esperanzas. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén 

XXII DEL TIEMPO ORDINARIO

Junio 25 de 2017 

Entrada: En esta celebración, el Señor nos invita a participar del banquete eucarístico, dispongámonos con fe y alegría a celebrar la fiesta de la comunión. Que nuestras familias y nuestra comunidad congregadas, se fortalezcan en la esperanza y la caridad, para dar testimonio de reconciliación.

Lecturas: A traves de la Palabra de Dios, en este domingo, Jesús invita a sus discípulos a que no tengan miedo y que sean valientes al anunciar el Evangelio. Hoy el llamado es para cada uno de nosotros a que, fieles a su misión y guiados por el Espíritu Santo, seamos servidores y testigos de la verdad.

Ofrendas: Los dones de pan y vino que pronto se convertirán en el cuerpo y la sangre de Jesús son la ofrenda que presentamos y que se nos devolverá como bebida y alimento para hacernos crecer en la fe y en el amor.

Comunión: Acerquémonos a recibir la sagrada comunión, en donde Cristo vencedor del pecado y la muerte, nos da nuevas fuerzas para superar nuestras debilidades.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Padre bueno, en tus manos ponemos nuestro trabajo de cada día, para que nos des la sabiduría y la fuerza en los momentos de prueba y de dificultad. Oremos diciendo: Te lo pedimos Señor

1.      Por la Iglesia para que fiel a la misión encomendada por Jesús, superando todas las dificultades lleve la Buena noticia a todas partes del mundo, especialmente a los lugares más alejados.

2.      Por nuestros gobernantes, para que tú Señor les des sabiduría y prudencia en su obrar, y se preocupen por trabajar por el bien común, la paz y la reconciliación de los pueblos.

3.      Por los enfermos para que en medio del dolor y del sufrimiento, tú Señor les regales la salud y los animes en la fe y en la esperanza.

4.      Por todas las familias, para que superen las dificultades del diario vivir, para que tú Espíritu las anime en la fe y en el amor.

 

Te damos gracias Señor porque siempre nos escuchas y nos animas sobre todo en los momentos más dificiles de nuestra vida. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

SOLEMNIDAD DE SAN PEDRO Y SAN PABLO, APÓSTOLES

Junio 29 de 2017

Misa del día 

Entrada: Nuestra Iglesia en Colombia celebra con alegría este año, la fiesta de los apóstoles Pedro y Pablo como preparación a la llegada del Papa Francisco, el próximo mes de septiembre, hoy Pedro es Francisco en esta su fiesta. Oremos, entonces, por él para que nos confirme en la fe y participemos con nuestra ofrenda generosa para ayudarle en su tarea de pastoreo universal que él realiza en el mundo entero.

Lecturas: La gracia del Espíritu abra nuestro entendimiento a la Palabra que vamos a escuchar; así podamos comprender la misión que el Señor nos confía.  Siguiendo el ejemplo de los apóstoles Pedro y Pablo, respondamos con generosidad a la llamada del Señor.

Ofrendas: Presentemos, junto con el Pan y el Vino, nuestros deseos de trabajar por la edificación del Reino de Dios.

Comunión: Nos acercamos a comulgar porque queremos alimentarnos con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y porque necesitamos fortalecernos en nuestra vida de discípulos misioneros de Jesús.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Unidos como Iglesia, elevemos confiadamente nuestras súplicas a Dios Padre por las necesidades del mundo entero, diciendo: Padre bondadoso, escúchanos.

1.      Tú que edificas la Iglesia sobre la roca firme de Pedro: bendice al Papa Francisco para que siga siendo testigo fiel de tu misericordia y pueda llevar la alegría del Evangelio a los más alejados.  

2.      Tú que quieres que la Iglesia viva la unidad: derrama la fuerza de tu Espíritu sobre los obispos, sacerdotes, consagrados y laicos para que busquen caminos que lleven a la comunión de todos los hermanos.

3.      Tú que quieres comunidades que vivan en justicia y paz: bendice a los gobernantes de nuestra nación y del mundo entero para que trabajen incansablemente por el bien de sus hermanos.

4.      Tú que deseas una Iglesia caritativa, pues muchos sufren en la enfermedad, la pobreza y tantos males más: haz que unidos a Cristo podamos comprender que son nuestros hermanos privilegiados y los sirvamos con amor.

5.      Tú que quieres una Iglesia comprometida: haz que la presencia del sucesor de Pedro, nos anime y nos comprometa en dar el primer paso a la reconcilación.

Acoge, Padre de bondad, las súplicas que te hemos presentado, y concédenos que, siguiendo el ejemplo de los apóstoles Pedro y Pablo, podamos crecer en la fe y ser luz en el camino de nuestros hermanos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

XXIII DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 2 de 2017

Entrada: La celebración dominical anima la semana, pone al Señor en primer lugar. Nos hemos congregado para reconocer la primacía de Jesús en nuestra vida, para acogerlo como Palabra de Vida y Pan de Vida, para agradecer las bendiciones que nos da y para hacernos bendición para nuestros hermanos. Participemos activa, consciente y gozosamente en esta celebración.

Lecturas: “Cantaré eternamente tus misericordias, Señor”. Con esta aclamación del salmo la Palabra de Dios nos hace hoy un llamado a ser hombres y mujeres que sepamos acoger a Dios que viene a nuestro encuentro para llenarnos con su bendición. Escuchemos atentamente esta Palabra.

Ofrendas: Junto al pan y al vino, presentemos nuestro deseo de tener al Señor como la fuente de nuestra vida cristiana.

Comunión: Al comulgar con el Cuerpo y la Sangre de Cristo, nos configuramos plenamente con él, acerquémonos y recibámoslo con fe y devoción.

Oración de los fieles 

Queridos hermanos: presentemos nuestras oraciones al Padre, que es rico en misericordia, y que está siempre presto a atender las súplicas de quienes lo invocan confiada y filialmente, unámonos diciendo: Que llegue a nosotros tu bendición, Señor.

1.      Oremos por el Papa Francisco. Para que su próxima visita a nuestro país, como vicario de Cristo en la tierra, nos llene de esperanza y nos anime como creyentes a dar el primer paso para iluminar con la luz del evangelio el camino para construir la nación que todos queremos.

2.      Oremos por la Iglesia en Colombia. Para que Obispos, Presbíteros, Diáconos, religiosos y la comunidad creyente, seamos testigos de esperanza para nuestros compatriotas.

3.      Oremos por nuestras autoridades. Para que dejando a un lado intereses personales, emprendan iniciativas que conciten los esfuerzos de todos para la construcción de un país justo, equitativo y con oportunidades para todos.

4.      Oremos por nuestra comunidad parroquial. Para que la luz del evangelio nos comprometamos, a partir de la familia, a ser casas abiertas al paso de Dios y a ser solidarios con los más necesitados.

Padre bueno, que no dejas de velar por nosotros, atiende las plegarias que te presentamos confiadamente. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.  

XIV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Julio 9 de 2017

Entrada: Queridos hermanos, que la celebración de la eucaristía nos ayude a contemplar al Señor que continúa revelándose a su pueblo. Que esta celebración del misterio de amor de Dios nos mueva a ser como él, mansos y humildes. Participemos con fe hermanos en esta celebración.

Lecturas: Que nosotros como cristianos, podamos descubrir el valor del ser mansos y humildes de corazón en el servicio que prestamos en nuestra Iglesia. Escuchemos con atención.

Ofrendas: Demos gracias a Dios por su amor y salvación, presentemos hoy con alegría nuestra condición de ser personas salvadas.

Comunión: La abundancia de la vida de Dios viene a nosotros al recibir en alimento al mismo Cristo. Comulguemos, y, así, ya no viviremos en tinieblas, sino que estaremos en la luz y tendremos la salvación.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Reconociendo a Cristo como la roca que nos salva, dirijamos confiadamente nuestra oración al Padre por todas nuestras necesidades. Unámonos diciendo: Oh Señor, escucha y ten piedad.

1.      Roguemos al Señor por el Papa Francisco, los obispos, presbíteros, diáconos, religiosos y laicos para que el Señor los asista siempre con su sabiduría infinita, para que así sepan traducir en obras las enseñanzas de Cristo.

2.      Roguemos por los que gobiernan el mundo  para que tomen sus decisiones de acuerdo a la sabiduría de Dios, orientadas en favor de la mayoría, en especial de los más pobres y necesitados.

3.      Roguemos al Señor para que en las familias del mundo reine siempre un clima de amor, de perdón, de comprensión, y sean siempre una verdadera comunidad de vida, amor, fe y esperanza.

4.      Por todos nosotros reunidos en esta celebración, para que reconociendo todo aquello que nos aparta del cumplimiento del proyecto de Dios, podamos liberarnos de ello y elijamos la vida nueva que Dios nos da.

Oh Dios, creador y salvador de tu pueblo, acoge las alabanzas y el renovado empeño de tus hijos. Derrama la abundancia de tus bendiciones sobre las familias y haz que sus miembros, unidos por el vínculo del amor, sean fervorosos en el espíritu, asiduos en la oración, prontos para ayudarse mutuamente, solícitos ante las necesidades de los hermanos, testigos de la fe con sus palabras y con sus obras. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

XV Domingo del Tiempo Ordinario

Julio 16 de 2017

Entrada: Bienvenidos a la celebración del domingo, la eucaristía es el lugar donde nos encontrarnos como comunidad para permitirle a Dios que siembre su Palabra en nuestras vidas. Respondámosle sinceramente produciendo los frutos que Él quiere y el mundo necesita. Celebremos con alegría.

Lecturas: Dios siembra generosamente su Palabra en nosotros. Esforcémonos para ser siempre tierra buena para que la Palabra pueda echar raíces en nuestros corazones.

Ofrendas: Es necesario morir para resurgir a la vida. Consagrémosle a Dios nuestro deseo de sepultarnos con Cristo, para resucitar con Él.

Comunión: Acerquémonos a comulgar uniéndonos a los sentimientos de sufrimiento por los que tuvo que pasar Cristo para obtener la salvación de la humanidad.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Habiendo sido sembrada en nuestra vida la semilla de la Palabra, empecemos a producir frutos de oración. Dirijámonos a Dios Padre, diciendo: Señor, siembra tu amor en nuestros corazones.

1.      Que la santa Iglesia, en comunión con el Papa Francisco, los obispos, presbíteros y diáconos, los religiosos y los laicos no dejen de predicar con vigor la Palabra siempre que transforma los corazones.

2.      Que en todas las personas, en especial en los gobernantes pueda crecer el amor y la  paz por la escucha de la palabra de Dios.

3.      Que los esfuerzos de los que luchan por la paz den frutos en los países desolados por las divisiones y las guerras.

4.      Que nosotros aquí reunidos alrededor del altar nos sensibilicemos a vivir  la fraternidad, la solidaridad, y como expresión de ello, brindemos oportunidad a todos.

Señor Dios nuestro, Tú sembraste en nuestro corazón tu Palabra; ayúdanos a producir los mejores frutos para gloria tuya y santificación nuestra. Por Cristo, nuestro Señor. Amén 

XVI Domingo del Tiempo Ordinario

Julio 23 de 2017

Entrada: En este domingo, día del Señor, celebremos esta eucaristía con la alegría de sentirnos amados por Dios.  Que ante la angustia y los problemas en que viven muchos de nuestros hermanos, los creyentes por la escucha y el anuncio de la Palabra de Dios sembremos paz y confianza.  Con ojos de fe y corazón de creyentes, celebremos el gozo de encontrarnos con el Señor Resucitado.

Lecturas: Dios siempre es paciente y comprensivo con el hombre que es débil y pecador.  Esta actitud de Dios contrasta muchas veces con  nuestra habitual incomprensión, nuestros juicios negativos sobre los demás, y la impaciencia que nos lleva al desaliento. Escuchemos.

Ofrendas: Desprendidos de todo, hemos descubierto que esta es la vida que a Él le agrada. Unidos al pan y al vino ofrezcamos lo que somos.

Comunión: Seguir a Jesús nos exige cargar con nuestra cruz y así podremos ser sus discípulos. Esto lo comprendemos mejor si nos unimos más a Él.

ORACIÓN DE LOS FIELES

Queridos hermanos: Habiendo sido sembrada en nuestra vida la semilla de la Palabra, empecemos a producir frutos de oración. Dirijámonos a Dios Padre, diciendo: Atiende las súplicas de tu pueblo.

1.      «Cuando tus hijos han pecado, les das oportunidad de arrepentirse». Mira compasivamente a tu Iglesia y regálale siempre la gracia de la conversión, y como fruto de ella la reconciliación.

2.      «Tú, Señor, eres clemente y misericordioso». Acuérdate de todas las naciones y sus dirigentes, especialmente de Colombia, en esta fecha de Independencia, y haz que se viva en paz y en libertad.

3.      «El Espíritu es quien gime en nosotros y aun sin palabras intercede».  Fortalece  con tu Espíritu Santo  a  cuantos  sufren enfermedad, pobreza, hambre, secuestro, desplazamiento o cárcel.

4.      «Dejen crecer juntos la buena semilla y la mala hierba hasta la cosecha». Concédenos a todos nosotros aquí unidos en oración la tolerancia y la paciencia necesarias para estar siempre dispuestos a dar oportunidad a todos los hermanos que se equivocan, como expresión de nuestra solidaridad y deseo de vivir en fraternidad.        

Padre compasivo y bueno, que siempre nos das oportunidad de arrepentirnos, acoge favorablemente estas peticiones y danos la gracia de alegrarnos ante el gran amor que nos tienes. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.

XVII Domingo del Tiempo Ordinario

Julio 30 de 2017

Entrada: Queridos hermanos: Que el encontrar el reino de Dios, nos ayude a dar frutos de  alegría y nos  mueva a testimoniar esperanza y contagiar fe.  Que esta eucaristía celebrada con amor nos enseñe a tener al Señor como centro de nuestra existencia.  Celebremos con alegría.

Lecturas: Necesitamos la sabiduría de Dios para discernir la primacía y el valor absoluto de su reino en nuestra vida. Pidamos al Señor el don de la sabiduría.

Ofrendas: La alegría, fruto de nuestra conversión de pecadores, se tiene que hacer ofrenda que sube hasta la presencia de Dios.

Comunión: Jesús nos comunica vida y reconciliación en abundancia, cuando nos hacemos partícipes del alimento que perdura. Recibámoslo con fe.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: El Espíritu Santo nos sugiere en cada momento aquello que más nos conviene y qué debemos pedir en la oración. Con Él, dirijámonos a Dios Padre, diciendo: A Ti, Señor, lo pedimos con fe.

1.      Oremos por el Papa Francisco, los obispos, presbíteros y diáconos, los religiosos y laicos, para que sean humildes y para que su vida sea siempre una total entrega al servicio de Dios y de los demás.

2.      Oremos por los gobernantes, para que el Señor les conceda la gracia de llevar a cabo sus planes con responsabilidad, rectitud y honestidad, y puedan responder, de este modo, a los intereses comunes de los ciudadanos.

3.      Oremos por todos aquellos que no ponen su confianza en el dinero ni en los bienes de fortuna, para que siempre puedan desprenderse de todo para compartir generosamente con los pobres y más necesitados.

4.      Oremos por esta asamblea, para que nuestra vida cristiana transcurra según el querer del Evangelio y la acción del Espíritu Santo así seamos solidarios con nuestros hermanos, compartiendo nuestros bienes.

Danos tu Sabiduría, Señor Dios; la que te asistió cuando hacías el mundo, y escucha nuestra oración. Así sabremos hacer en todo tu voluntad. Por Cristo, nuestro Señor. Amén.