17 January 2018
 

Bondad del Reverendo Padre: Héctor Giovanni Sandoval Moreno. Licenciado en teología con énfasis en liturgia. Universidad de Cataluña, España. Arquidiócesis de Ibagué. Colombia. Delegado Episcopal para la Pastoral Litúrgica. Rector, seminario mayor de Ibagué, Colombia.

MONICIONES Y ORACIÓN DE FIELES.   DESDE EL 14 DE ENERO - HASTA 11 DE FEBRERO  2018 

 SEGUNDO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Enero 14 de 2018

Entrada: Estamos iniciando en la Iglesia el tiempo ordinario, a lo largo de estas semanas estaremos recordando las enseñanzas y acciones de Jesús en su vida terrenal. Por eso, hermanos, dispongamos nuestro corazón a participar dignamente de esta eucaristía santa.

Lecturas: La liturgia de la Palabra de este domingo nos quiere orientar hacia la comprensión de Jesús como Cordero que sana y salva. Escuchemos con atención.

Ofrendas: Que toda nuestra vida, junto con los dones que con fervor presentamos, sea un himno de alabanza al Padre celestial que nos quiere liberar de la esclavitud del pecado.

Comunión: Al acercarnos a compartir la Cena del Señor, reconocemos a Jesús como el enviado del Padre que nos hace partícipes de su gracia y su paz.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: La fe nos enseña que todo contribuye para el bien de aquellos a quienes Dios ama. Con esta certeza en el alma, presentemos al Señor nuestras necesidades y las de todos los hombres, diciendo: Muéstranos, Señor, tu misericordia.

1.      Por el pueblo santo de Dios: para que manifieste la fidelidad al mensaje evangélico viviendo el amor hacia los enemigos y la solidaridad con todos.

2.      Por los ministros del Evangelio: para que sean los primeros oyentes y testigos de la Palabra que anuncian al pueblo de Dios.

3.      Por las familias divididas: para que, a la luz de la palabra de Dios, con la ayuda y la comprensión de los hermanos, puedan descubrir el sentido cristiano de la vida y nunca duden de la misericordia del Padre.

4.      Por nosotros y nuestra asamblea: para que la llamada del Señor resuene profundamente en nuestro espíritu y nos disponga a una conversión sincera.

Tu amor, Señor, no tiene fin; concédenos a nosotros y a todos los hombres el poder experimentar con gozo que tu misericordia es más grande que nuestro corazón. Por Jesucristo nuestro Señor.

TERCER DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Enero 21 de 2014

Entrada: Como comunidad de hermanos, comprometidos con el proyecto de Dios, nos reunimos para celebrar nuestra fe. Conscientes de ser llamados a reflejar en el mundo la Luz de Cristo, que ilumina toda oscuridad. Participemos con piedad en esta celebración.

Lecturas: Con un corazón sencillo y humilde, escuchemos la Palabra de Dios. Que ella sea alimento para nuestra vida y nos lleve a testimoniar su mensaje de amor.

Ofrendas: Deseosos de abrirnos al anuncio que Jesús nos da, presentémosle al Señor nuestras ofrendas, que pronto serán pan de vida y bebida de salvación.

Comunión: Que Jesús realmente presente en la eucaristía, nos cure de nuestras enfermedades del cuerpo y alma. Acerquémonos a recibirle con humildad y respeto. 

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: la bondad del Padre nos ha insertado, por el bautismo, en el grande proyecto de la salvación. Supliquémosle ahora para que también nos ayude a leer los acontecimientos de cada día a la luz de su providencia. Digamos: A ti Señor, lo pedimos con fe.

1.      Por el pueblo santo de Dios: para que sea para toda la humanidad primicia de la redención, germen fecundo de unidad y de esperanza.

2.      Por los pastores de la Iglesia: para que sepan reunir en torno al Señor a toda la familia de los hijos de Dios y la sirvan humildemente con la palabra y el ejemplo.

3.      Por los responsables de las naciones: para que busquen con conciencia recta lo que favorece más al progreso y no se dejen dominar por el afán del dinero y del poder.

4.      Por los que consagran su tiempo a aliviar los sufrimientos de los hermanos: para que en cada uno de ellos sepan reconocer la presencia y el rostro de Cristo.

5.      Por nosotros, reunidos en torno al altar: para que seamos constructores del reino de Dios, según los dones que cada uno haya recibido.

Tu sabiduría, Oh Padre, nos ayude a seguir tus caminos para que, en toda situación, estemos firmemente anclados en Cristo, el Señor. Que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén. 

CUARTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Enero 28 de 2018

Entrada: En la Eucaristía el Señor nos alimenta con su Palabra, con su Cuerpo y con su Sangre y nos hace testigos de su amor. Como consagrados del Señor, de acuerdo con la vocación en la que cada uno sirve a Dios, iniciemos esta celebración litúrgica renovando nuestros compromisos bautismales como profetas, sacerdotes y reyes. Participemos con fe y devoción.

Lecturas: Jesucristo con sus gestos y palabras, testimonia la autoridad que le viene del Padre e inaugura el Reino de Dios. Cada uno de nosotros llamados a la santidad testimoniamos el mandato del Señor con la coherencia de nuestra vida mediante las palabras y las buenas obras. Escuchemos atentamente.

Ofrendas: Los dones que presentamos han de ir acompañados de nuestro sincero deseo de llevar una vida sencilla, recta y llena de misericordia para con nuestros hermanos.

Comunión: Solo Cristo puede saciar nuestros anhelos de bienestar y felicidad, Recibámoslo ahora en la comunión con un corazón limpio.

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Con la autoridad de Jesucristo, dirijamos a Dios Padre la oración que suscita en nosotros el Santo Espíritu. Respondamos diciendo: Te rogamos, óyenos.

1.      Por la Iglesia y sus ministros: el papa Francisco, nuestros obispos, sacerdotes, religiosos, consagrados y fieles laicos, para que en el ejercicio de su vocación sean coherentes en sus gestos y palabras.

2.      Por los gobernantes de las naciones para que, siguiendo a Jesucristo, puedan hablar y actuar con verdad, justicia y paz procurando la equidad entre sus habitantes.

3.      Por los padres de familia, para que puedan educar a sus hijos en el testimonio que brota de la coherencia de sus vidas.

4.      Por la unidad entre los cristianos, para que, inspirados en la autoridad de Jesucristo, trabajemos por la verdad y la caridad entre todas las personas y evitemos la mentira y la seducción hacia doctrinas confusas que confunden y extravían.

Acoge, Padre Santo, nuestras súplicas, y con la luz de tu Hijo ilumina nuestras vidas para que podamos ser portadores de esa luz para todos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén. 

QUINTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Febrero 4 de 2018 

Entrada: Dispongámonos en esta Eucaristía a renovar nuestra fe y nuestro compromiso cristiano en el servicio a nuestros hermanos, especialmente los más necesitados. Participemos con fe y esperanza.

Lecturas: Las lecturas de este domingo están marcadas ante todo por la vocación de servicio del bautizado que, invitado a seguir la novedad del Evangelio predicado por Jesús, es también discípulo y misionero. Acojamos con alegría el mensaje del Señor.

Ofrendas: Unidos a este pan y vino convirtámonos en ofrenda agradable al Padre, para poder encontrar y compartir, el sentido de nuestra existencia cristiana, que es amar y servir al prójimo.

Comunión: Que al recibir a Cristo Eucaristía, nos convirtamos en signos de su presencia salvadora a través de la ayuda y comprensión mutua 

ORACIÓN UNIVERSAL

Queridos hermanos: Así como los discípulos interceden ante Jesús por la mujer enferma del Evangelio, unámonos también en oración a Dios, Padre, para pedir por las necesidades de nuestros hermanos y supliquémosle con fe: Oh Señor, escucha y ten piedad.

1.      Oremos por la Iglesia universal, el Papa, los obispos, sacerdotes, diáconos y consagrados, para que puedan ponerse al servicio de los demás, con caridad pastoral, especialmente, hacia los más necesitados.

2.      Oremos por los gobernantes del mundo, particularmente por los de nuestra nación, llamados a una vocación de servicio a favor de sus comunidades, para que el Espíritu Santo los ilumine y guie sus decisiones a favor del bien común y la justicia social.

3.      Por los enfermos y marginados para que encuentren, en medio de las dificultades de la vida, una luz de esperanza y consuelo para seguir perseverando en la fe.

4.      Por esta comunidad parroquial para que, fieles a los compromisos bautismales, podamos ser signo de la presencia del amor de Dios, especialmente, con nuestros gestos solidarios.

Acoge, Padre bueno las plegarias que tus hijos te han presentado con fe. Por Jesucristo, nuestro Señor 

SEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO

Febrero 11  de 2018

Entrada: Nos reunimos en el nombre del Señor, para participar en la mesa de la Palabra y de la Eucaristía y así, encontrándonos con Dios Padre, en Jesús, fortalecernos para celebrar este encuentro de fe, donde todos, sin distinción alguna, estamos invitados a participar en este misterio de salvación.

Lecturas: La palabra de Dios de este domingo nos invita a dejarnos restaurar por Dios acogiendo su mensaje de salvación y su poder sanador en bien de todos, especialmente de los más necesitados. Escuchemos con atención.

Ofrendas: El pan y el vino son signo de nuestro trabajo y bendición de Dios, pero Él no sólo nos pide que le ofrezcamos cosas materiales, también nos pide que le ofrezcamos nuestras vidas.

Comunión: Dispongámonos a recibir el Cuerpo y la Sangre de nuestro Salvador. Y al unirnos íntimamente a Él, nos comprometemos a vivir en comunión con nuestro prójimo.

ORACIÓN UNIVERSAL 

Queridos hermanos: De forma inesperada el leproso se acerca a Jesús, se pone de rodillas y le suplica: “si quieres puedes limpiarme”. Con esta misma confianza dirijámonos ahora al Padre, con humildad, para presentarle las necesidades de la Iglesia y de esta comunidad: Digamos: Dios de amor escucha y ten piedad.

1.      Oremos por la Iglesia, el Papa, los obispos y todos los consagrados para que el Señor les conceda la gracia de ser anunciadores del reino de Dios con valentía, especialmente a los más pobres y excluidos de la sociedad.

2.      Oremos por los gobernantes de las naciones, particularmente por lo de Colombia, para que animados por el Espíritu Santo colaboren en el progreso y desarrollo de sus comunidades, por caminos de justicia social.

3.      Oremos por todos los enfermos, para que, igual que al leproso del Evangelio, reciban la restauración del cuerpo y del alma y puedan fortalecer su fe y esperanza en las promesas del Señor.

4.      Por nosotros, aquí reunidos, para que podamos recibir la gracia de perseverar, aún en medio de las dificultades de la vida y ser restaurados en el cuerpo y en el alma.

Escucha, Señor, las súplicas que tu pueblo te ha dirigido con fe y fortalécelo con tu santa Bendición. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.