21 June 2018
 

La Sagrada Escritura es muy valiosa para la vida de la Iglesia

                Como la Sagrada Escritura es la Palabra de Dios viva, sabemos que su poder y su fuerza para los cristianos es enorme. La Sagrada Escritura, junto con la Eucaristía, es la que da sustento y vigor a la vida de la Iglesia, asegura la firmeza de la fe, es alimento del alma y fuente de vida espiritual

La Sagrada Escritura debe ser el alma de la teología, de la predicación pastoral, de la catequesis, de la instrucción cristiana. Sólo así aseguraremos en estas actividades, la presencia de Jesucristo, la Palabra, y por tanto, los frutos de santidad de las mismas. Invitando a Cristo a que nos acompañe en estas acciones, no nos quedaremos en lo humano. Él mismo se encargará de santificar cada palabra que digamos para darse a conocer a todos los hombres.

La Iglesia recomienda la lectura frecuente de la Sagrada Escritura, ya que desconocerla es desconocer a Cristo.

LOS LIBROS APÓCRIFOS

(Fuente, Conoce tu Fe, biblia y tradición)

Los libros que pretenden ser revelados pero que no forman parte del canon bíblico.

Etim: del griego apokryphos, que significa "oculto."

                Originalmente se llamaban apócrifos aquellos libros sagrados cuyo contenido era demasiado sublime para que lo comprendiera el público en general. Pero término "apócrifo" fue tomando un matiz peyorativo, pues con mucha frecuencia resultaba discutible la ortodoxia de estos libros.

Dado que estos libros secretos eran a menudo muy valorados, e incluso escritos, entre los herejes, los Padres de la Iglesia llegaron a aplicar el término "apócrifo" a las obras heréticas cuya lectura era prohibida.

En tiempos de San Jerónimo (c.400), el término "apócrifo" adquirió un nuevo sentido. Desde entonces se llaman apócrifos los libros que pretenden ser revelados pero que no forman parte del canon bíblico.

                Los católicos consideramos como "apócrifos" una serie de libros judíos o de otros grupos pertenecientes al período bíblico (o que pretenden pasar como pertenecientes al mismo) pero que no han sido aceptados por la Iglesia como parte de las Sagradas Escrituras. Se trata de muchos libros. Entre ellos hay evangelios pseudónimos que llevan nombres de personajes famosos de la Iglesia primitiva (Apóstoles, La Virgen María, Nicodemo, etc.); otras veces, el título se refiere al contenido de la obra (Evangelio de la Verdad) o a su origen (evangelios atribuidos a Marción, a Cerinto).

Estos evangelios pertenecen a distintas categorías y tratan de varios temas. Uno de los favoritos temas de los círculos gnósticos es una aparición de Jesús resucitado a algún personaje famoso de la Iglesia, normalmente un apóstol, a través del cual Jesús revela un camino secreto de perfección. Por regla general, la revelación tiene poca semejanza con el pensamiento de Jesús que nos presentan los evangelios canónicos.

                Otros libros apócrifos buscan suplir por los detalles de la vida de Jesús que no aparecen en los Evangelios canónicos. La curiosidad de la gente hace que estos sean muy populares. (Brown, R.: Apócrifos: CBSJ V, 101-102; 122).  Lutero quitó varios libros de la Biblia con el pretexto de que los consideraba "apócrifos">>>. Es por eso que a la Biblia protestante le faltan libros

LOS EVANGELIOS UNA BUENA NOTICIA

                El proceso de composición de los evangelios.

Los evangelios, como todo libro de la Biblia, es fruto de un largo proceso. Podemos distinguir varias etapas:

Evangelio anunciado. (28-30 ca).

                Jesús, con toda seguridad, no escribió nada. Al contrario de los grandes hombres de su tiempo, que escribían grandes tratados de historia, literatura, viajes,... Jesús proclamó el evangelio (=Buena noticia) por Palestina. De dos maneras predica este evangelio:

a.- A través de sus palabras

b.- A través de su vida

Evangelio transmitido y evangelio vivido. (a partir del año 30).

Todo comenzó después de la Resurrección de Jesús. Los apóstoles no se guardan la Buena Nueva para ellos. La comunican por las calles, las plazas, las calles, etc.

Su mensaje es sencillo y contundente: Vino a este mundo un hombre que nosotros conocíamos. Predicó el Reino de paz, amor, justicia. Lleva en su corazón un amor inmenso: el amor de Dios. Jesús está vivo: ¡Ha resucitado!

Junto a esta comunicación de la Buena nueva, comienzan a vivir como lo intentó Jesús. Forman la comunidad de los creyentes en Jesús: La Iglesia.

La comunidad de seguidores de Jesús aumenta. Ya no sólo están en Palestina. Hay cristianos que proceden de distinto origen... La Iglesia se universaliza y a todos estos cristianos hay que ayudarles:

A REZAR: escribieron la oración de Jesús.

A VIVIR como Jesús: escogen frases y sentencias del mismo Jesús sobre el dinero, la bondad, el amor, el seguimiento.

A DAR RAZÓN DE LA FE EN JESÚS.

Estos relatos, dichos, oraciones,... se fijan en PEQUEÑOS ESCRITOS que circulan entre las comunidades cristianas.

 

Se reúnen estas unidades en colecciones mayores: Relatos de Milagros, Parábolas, dichos y sentencias del Señor...Aunque no hay que olvidar que perdura la transmisión oral.

                Los misioneros y los transmisores de la Buena Nueva en sus predicaciones: Seleccionan multitud de recuerdos que conservaban de Jesús. Tienden a realizar una síntesis. Legitiman su predicación con alusiones a los testigos existentes (apóstoles).

                Todo lo que saben lo adaptan a los destinatarios y a sus oyentes.

Todo lo que se sabía de Jesús tenía que servir para la predicación, para que suscitara la fe en Jesús o la fortaleciera.

Evangelio escrito.

                Ya han muerto los apóstoles y los primeros cristianos por dar testimonio de Jesús.

La Iglesia está esparcida por el Imperio Romano y se universaliza. Para que se conserve con fidelidad el mensaje de Jesús, algunos cristianos comienzan a escribir.

Estos escritores cristianos (los evangelistas) se sirven de las pequeñas unidades literarias existentes y de las colecciones de relatos (milagros, parábolas, pasión, etc).

Existen tres evangelios (Marcos, Mateo y Lucas), que concuerdan en gran parte en lo que dicen. Se llaman SINÓPTICOS.

Los tres evangelios organizan sus materiales teniendo en cuenta un esquema fijo:

1.- La época de Jesús junto a Juan Bautista.

2.- Jesús en la Galilea: Predicación del Reino de Dios.

3.- La marcha y el camino hacia Jerusalén.

4.- Sus últimos días: Pasión, Muerte y Resurrección.

                El evangelio de San Marcos es el más antiguo. Mateo y Lucas montaron su narración evangélica sobre el modelo de Marcos.

Mateo y Lucas tienen una fuente común, llamada Fuente Q (viene de la palabra alemana Quelle, que significa fuente), que era un escrito que contenía dichos y sentencias de Jesús.

 

SAN MARCOS  fecha: entre los años 60 y 70.

                Destinatarios: cristianos de origen pagano.

Objetivo: mostrar las características del mesianismo de Jesús.

Autor: La tradición lo atribuye a Juan Marcos, colaborador de Pablo y después de Pedro

Lugar de composición: ciudades de Roma y Antioquía.

 

SAN LUCAS   Fecha: entre los años 70-90.

                Destinatarios: comunidades surgidas en el mundo pagano.

Objetivo: mostrar las características de los seguidores de Jesús.

Autor: Posiblemente Lucas, el compañero de Pablo.

Lugar de composición: no hay acuerdo (¿Efeso, Corinto, Roma?).

SAN MATEO   fecha: Hacia el año 80 o algo después.

                Destinatarios: cristianos de ascendencia judía.

Objetivo: Animar a su comunidad para que siga las enseñanzas de Jesús, modelo y salvador.

Autor: Cristiano de origen judío. La tradición lo ha identificado con el apóstol Mateo.

Lugar de composición: la región de Siria o Antioquía

SAN JUAN

                Este evangelio rompe el molde de los sinópticos. Se distingue de los otros por su estilo, vocabulario y estructura.

La estructura: El camino de Jesús comienza en el Padre y termina en el Padre; el escenario de su vida es Galilea y Judea; sus temas intentaron mostrar a Jesús como manifestación de la verdad divina.