17 October 2018
 

La acción social es el resultado congruente de una misión integralmente cumplida. Hombres nuevos construyen estructuras renovadas, más justas y humanas. Además, el mejor servicio al hermano obre es la evangelización que lo dispone a realizarse como Hijo de Dios, que lo libera de las injusticias y lo promueve integralmente.

¿CÓMO EMPEZAR?
  1. El párroco recibe una jornada de información
  2. Unido a su obispo, decide asumir el plan en su integridad
  3. Vive el Reino de Evangelización con otros hermanos sacerdotes
  4. En lo personal: continúa con sus hermanos sacerdotes el tercer bloque (ojala en Vicaría)
  5. En la parroquia:
  • Profundiza el SINE hasta conocerlo perfectamente
  • Forma un “grupo de apoyo misionero” con personas que conoce, a quienes llama personalmente, ojala que no estén comprometidas con grupos apostólicos. El grupo debe ser de unas 15 a 20 personas. En una reunión de una tarde les presenta el plan
  • A este grupo les damos el “¿ya lo tienes tú? a uno por uno, haciendo la visita a las casas
  • Luego los invito a la casa de reunión “A”
  • El domingo, luego de la casa “A”, se hace la clausura
  • Con este grupo inicio la casa de reunión “B” (8 semanas)
  • Como son pocos, con otras parroquias (tres o cuatro) organizo el Retiro de Evangelización (no más de 60 personas)
  • Luego el retiro, doce semanas y está ya lista la primera comunidad
  • vSe estudia con ellos kerigma (cfr. Material de apoyo) como catequesis de la primera comunidad y también el instructivo de casas de reunión 1 y 2 (cfr. Material de apoyo)
  • Este equipo es el que organiza la primera misión
  • Esta primera comunidad no es permanente, se diluye en las distintas comunidades de los sectores.
La Parroquia Tradicional
  • Está centrada predominantemente en el culto.
  • El Sacerdote también centra su actividad y su tiempo en misas, bautismos, primeras comuniones y matrimonios. Su papel se reduce a que esté en el templo celebrando toda clase de ceremonias particulares y sentado en el despacho parroquial esperando que lleguen las personas a pedir algún servicio religioso.
  • Para los feligreses, este tipo de parroquia es una “estación de servicios” en donde esperan una atención cuidadosa y una respuesta inmediata a sus peticiones.
  • La vinculación parroquial solo ocurre en acontecimientos sociales de la vida cotidiana: un nuevo nacimiento, un matrimonio, una persona gravemente enferma, un difunto.
  • En la parroquia tradicional, la asistencia reducida (sólo el 10%) de los feligreses al templo para cumplir el precepto dominical se ha vuelto una actividad tediosa y rutinaria. El resto de la semana la vida de los parroquianos se desarrolla al margen de la parroquia.
  • Menos del 1% del total de la feligresía pertenece a algún movimiento de espiritualidad o asociación piadosa o grupo de apostolado.
  • Muchos de estos movimientos merman el tiempo de por sí acaso del párroco, y exigen una atención importante consiste en misas, conferencias exclusivas, retiros o visitas domiciliarias, El tiempo del sacerdote se hémela así en atender a una masa que nunca ve y en cuidar de  unos cuantos que ve demasiado.
  • Como la gran mayoría carece de una fe viva y su vida cristiana se reduce a un mínimo cumplimiento, las limosnas y colectas, también reducidas al mínimo son insuficientes para los gastos  normales de cada semana. Entonces existe la necesidad de multiplicar misas particulares y realizar bazares y rifas para resolver el problema económico.
  • Este modelo de parroquia no está pensado para la gran mayoría que está alejada de la Iglesia.
Parroquia, Comunidad Evangelizadora
  • Tiene un proceso evangelizador completo, alrededor del cual gira toda la vida parroquial.
  • Este proceso es promovido y dirigido por el párroco con ayuda de muchos apóstoles laicos.
  • Existe también una pastoral de masas pero, al mismo tiempo, un núcleo cada vez mayor de personas entran en el proceso evangelizador.
  • El proceso evangelizador incluye la predicación del primer anuncio, la evangelización fundamental y luego una catequesis de adultos, esta última generalmente en las pequeñas comunidades.
  • Estas pequeñas comunidades se reúnen en las casas de algunos de sus miembros. Allí se hace la pastoral de los evangelizados por medio de la oración, la catequesis mutua y el compartir de unos con otros.
  • Los evangelizados que viven en pequeñas comunidades participan también en ministerios diversos: evangelización de los nuevos, catequesis de jóvenes y adultos, catecismo de niños, cuidado y atención de las pequeñas comunidades, liturgia, acción social, pastoral familiar, juvenil y de enfermos, rehabilitación, formación de ministerios, etc.
  • También colaboran en los trabajos de secretaría, administración y economía parroquial.
  • No sólo cuenta con recursos humanos, sino también con mayores recursos económicos: como resultado de una conversión auténtica, los evangelizados se sienten corresponsables de la obra evangelizador y pastoral de la parroquia y por esto dan un aporte mensual más sustancial, directamente en el templo o través de las pequeñas comunidades.
  • Este modelo de parroquia se dirige preferencialmente a los alejados y la mayor parte de su acción se desarrolla fuera del templo (casi todo, menos la celebración de los sacramentos, que sigue realizándose en él).
  • El fin último de este modelo es la existencia de una parroquia “comunidad de comunidades”.