21 November 2017
 

La segunda parte de la conferencia se ha centrado en los signos del amor de Dios explicando que "la inmersión en el misterio del Amor, que brilla en el Sacratísimo Corazón, define, de forma precisa y objetiva, nuestra identidad sacerdotal". Esta inmersión - ha explicado el cardenal Piacenza - lleva consigo algunas características que están íntimamente  unidas al  misterio mismo del Corazón de Jesús. Entre todas esas características, él ha subrayado tres: la dimensión de la comunión, la dimensión oblativa y la dimensión mariana.

Centrándose de una forma especial en la dimensión de la comunión, el prefecto de Congregación para el Clero ha explicado que "la comunión cristiana y sacerdotal nace de un acontecimiento de gracia, nace de la Sangre que brota del Corazón traspasado de Cristo, de la conciencia de estar inmersos en la Sangre y por tanto, lavados de toda culpa".

La dimensión de la comunión se convierte también y necesariamente en eclesial. "La comunión con la Iglesia y en la Iglesia, tiene sus raíces en la relación esponsal entre Cristo resucitado y el Amado, en la relación esponsal entre cada uno de nosotros y la Iglesia, la esposa del Sumo Sacerdote y esposa de cada sacerdote".

Esta comunión se convierte también en "concreta obediencia a al Iglesia" y como tal, "entendida en su profunda unidad histórica, de fe, doctrinal y jurídica y que, en las circunstancias de lugar y de tiempo se traduce en la fiel obediencia al obispo, el cual, a su vez debe ser ejemplo de fiel obediencia al papa", ha recordado.

Sobre la concepción de la comunión y de la obediencia es necesario entenderlo también en la relación que cada uno vive con la cultura dominante y en particular con la modernidad. El purpurado ha explicado que ser modernos no significa en ningún caso "herir la comunión o vivir de forma arbitraria la obediencia, sino, al contrario, lo que realmente nos hace alternativa al mundo - y por esto, profetas - es la real y profunda unidad con Cristo, de la relación de la que deriva toda fecundidad pastoral".  Y por eso "más que responder a los desafíos de la modernidad, debemos ser capaces, con la fuerza del Evangelio de desafiar nosotros la modernidad", ha añadido. De ahí, que el ser realmente alternativa a la cultura dominante "nos hace extraordinariamente cercano a nuestro pueblo, nos hará capaces de dialogar con creyentes y no creyentes".

Sobre la dimensión oblativa el purpurado ha señalado que "hasta que haya un sólo hombre que no haya conocido Cristo, el anhelo del sacerdote es anunciárselo, llevar a ese hombre al Corazón de Dios". El ser sacerdote - ha explicado - "ser renueva precisamente en la oblación. Como ha recordado en la misa crismal de este año el papa Francisco, la unción que recibimos no es para nosotros, sino para ungir a los hermanos".

Para finalizar, brevemente ha señalado la importancia de la dimensión mariana, ya que "la Beata Virgen María es inmaculada en vista de los méritos de Cristo sobre la Cruz y , por tanto, su purísimo Corazón está en íntima y descendente relación con el Sacratísimo Corazón".  

SOMOS TESTIGOS DE CRISTO EN EL MUNDO EL ACONTECIMIENTO PASCUAL

7 Junio 2013.  Conferencia de Fray Hernando Moreno Patiño, ofm.  Rector del Colegio Jiménez de Cisneros. Dictada para los sacerdotes de la Arquidiócesis de Ibagué, en el Palacio Episcopal, el 6 de Junio de 2013 a las 9 am.

Doy gracias primero a Dios y luego a Mons. Orlando Roa (que es el culpable directo de que yo esté aquí) enfrente de tan altas y dignas autoridades (como son ustedes), pero aquí estamos y, permítanme saludarlos a todos en nombre de la Comunidad Franciscana, la parroquia de San Roque y el colegio Jiménez de Cisneros, con nuestro acostumbrado saludo de: “Paz y Bien” para todos.

Apreciados hermanos en el Señor: Aunque no soy digno de estar aquí enfrente de tan altas autoridades como lo son ustedes, lo primero que les pido es que nos  acompañemos  y nos unamos en oración al Señor, pidiéndole que nuestras palabras sean sus propias palabras (y que más bien sea Él quien nos hable a todos), para que así podamos entender su mensaje:

SOMOS TESTIGOS DE CRISTO EN EL MUNDO: