25 September 2017
 

23 de octubre 2016.  Un momento privilegiado.  Impacto ante el plebiscito en Colombia. Monseñor Froilán Casas Ortíz. Obispo de Neiva, Colombia. A la verdad, me siento muy optimista ahora frente a la realidad socio-política del momento.  Permítanme presentarles algunas consideraciones que fundamentan la afirmación del título de esta columna. Los resultados del plebiscito, -¡quién lo creyera! Han bajado la arrogancia y prepotencia como se manejaba el discurso sobre la paz.

5 de octubre 2016. Todos ganamos, ganó Colombia. Padre, Mario García Isaza, formador, seminario mayor, Ibagué. ColombiaLos resultados que arrojó la votación de los colombianos en el plebiscito del dos de octubre deben ser, para quienes vivimos convencidos de que Dios es un Padre providente que vela por nosotros, un motivo de profunda y sentida acción de gracias. 

17 de septiembre 2016. UNA TRAMPA OCULTA. Padre, Mario García Isaza, formador, seminario mayor, Ibagué, Colombia. Cuando escribí de “las orejas del lobo”, hacía alusión a los riesgos con frecuencia inadvertidos en que uno puede caer, porque están envueltos y perdidos en un conjunto con apariencia de inocuo y sano. Hoy tenemos una tremenda habilidad para utilizar el lenguaje de modo que ciertas cosas o se enmascaren con otro nombre, o se difuminen en el conjunto de cosas de bulto y, como perdidas entre la fronda, no se perciban con nitidez. Pensar en esto me ha llevado a hacer esta nueva reflexión, relacionada con el enmarañado texto del acuerdo final a que han llegado el gobierno colombiano y las FARC, y que se nos pide aprobar o rechazar en bloque.

16 de septiembre 2016. Padre, Mario García Isaza. Formador seminario mayor, Ibagué, Colombia.  “Ver las orejas del lobo…”, es expresión de leyenda, que indica que he descubierto un peligro escondido, que he visto, entre el follaje, un riesgo o una trampa. El lobo estaba agazapado, pero se le alcanzaron a ver las orejas… Sigo haciendo el esfuerzo de releer y de analizar el farragoso texto del acuerdo final entre el gobierno y las FARC,